miércoles, 13 de noviembre de 2013

Una afrenta y una tragedia, la aprobación de la reforma energética de Peña Nieto y del PAN

Una afrenta y una tragedia, la aprobación de la reforma energética de Peña Nieto y del PAN

En memoria del dramaturgo y activista Ken Saro-Wiwa y ocho voceros de la tribu Ogoni de Nigeria, que fueron ejecutados el 10 de noviembre de 1995 por una junta militar al servicio de la  petrolera Shell, por su oposición a las actividades de esta petrolera en tierra Ogoni, en el delta del Río Níger. 

La modificación de los artículos 27 y 28 constitucionales implica inevitablemente un disparo en los volúmenes de extracción de gas y petróleo no convencional en nuestro país, extracciones que tienen riesgos  y contaminaciones muy superiores al gas y petróleo convencional; entraña ineludiblemente una agudización de la violencia contra las bases de la vida de miles de comunidades cercanas a los pozos de este nuevo gas y petróleo. Las operaciones de extracción de gas y petróleo shale por medio del fracking o fractura hidráulica y la extracción de petróleo en aguas profundas producen ya en otros países una excesiva contaminación y desastres ecológicos y sociales; constituyen una catástrofe de dimensiones históricas para las regiones o territorios, ya que afectan muy negativamente a varias generaciones, de acuerdo a la experiencia internacional. Podemos imaginar ya el envenenamiento de los acuíferos, los suelos y los cuerpos de agua de los estados cercanos al Golfo de México y  el mismo Golfo convertido en una cloaca, en un mar muerto mal oliente, letal para quienes caigan en sus aguas. En sitio alguno las petroleras internacionales cuidan el Medio Ambiente y la salud de los pueblos vecinos de sus instalaciones.

 Varias regiones y países empiezan a rechazar el fracking en su suelo, Francia muy destacadamente; vecinos de miles de comunidades de EUA, Canadá, Australia, Inglaterra, Polonia, España, Argentina, se manifiestan insistentemente contra esta nueva barbarie petrolera. Además, como sucede frecuentemente en África en los asuntos petroleros y a veces sucede en México con las empresas mineras canadienses, los vecinos opositores a estas actividades son misteriosamente asesinados  o encarcelados por acusaciones  de crímenes fabricados por estas empresas. Por otro lado, las muy poderosas petroleras internacionales (EXXON, Chevron, BP-British Petroleum, Shell,  Halliburton, entre otras), se inclinan por imponer gobiernos y leyes en los países donde trabajan y demandarlos, en los tribunales de Manhattan, por cantidades estratosféricas de indemnización debido a menores y muy discutibles violaciones a sus contratos.  Hacer negocios con ellas resulta un desastre para países débiles y empobrecidos como México y a veces hasta para los poderosos, como es el caso de EUA, con la British Petroleum (Deepwater Horizon)

La aprobación de la reforma energética de Peña Nieto puede tener efectos tan catastróficos como un golpe de estado o una invasión del territorio nacional; puede implicar una gran presencia en el país de espías, agentes, policías extranjeros o la ocupación militar, por parte del país del Norte. Nada bueno puede resultar de la reforma energética que proponen Peña Nieto, el PRI y el PAN, que son muy acabados productos del lamentable sistema político mexicano y que se sostienen en el poder con ex presidentes, secretarios, subsecretarios, directores generales, legisladores en oscuras relaciones con banqueros, grandes empresarios y otros tipos de traficantes; con la proliferación de secretos subsidios, privilegios fiscales, concesiones y licencias y descarados contubernios publico-privados; con millones de personas en la miseria y muchos mexicanos supermillonarios en la revista Forbes; con cientos de miles de personas ejecutadas y decenas de miles desaparecidas y cientos de municipios sin ley, controlados por el narco; que se hacen fuertes con un gasto exorbitante en equipos de seguridad, policías y militares y primeros lugares mundiales en violación a los derechos humanos, en obesidad, en diabetes, y en cáncer; que se benefician con el saqueo frenético de las riquezas naturales del país, los acuíferos sobreexplotados,  la contaminación avanzada de los suelos, los ríos, los lagos, los humedales, los manglares, la diversidad biológica en extinción y la explosión de la basura; que se fortalecen en el poder con las ciudades convertidas en campos de concentración, el campo devastado y envenenado y los campesinos en la migración.

Nada bueno puede resultar de la reforma energética que proponen Peña Nieto , el PRI y el PAN que triunfan en la política con la educación y los medios al servicio del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios; con la economía controlada por monopolios transnacionales y la finanza al servicio de la Reserva Federal, Wall Street y la City; que se hacen poderosos con las elecciones más costosas del mundo, basadas en la compra de votos, de spots, de medios y de institutos electorales y  los más caros y supernumerarios legisladores y funcionarios públicos del mundo; que se hacen implacables (no ven, no oyen), con  los tratados comerciales convertidos en plagas nacionales y los militares y policías del país del Norte en el control de la seguridad; que prosperan con los gobiernos poderosos del circuito anglosajón (EUA, Canadá, Inglaterra) tomando las principales decisiones del país. Nada bueno puede resultar de las reformas de un gobierno y unos partidos que son producto de la corrupción rampante y  del sometimiento total del país a los intereses de los gobiernos poderosos del circuito anglosajón y a sus grandes inversionistas.

La aprobación de la reforma política es una afrenta a la gran mayoría de los mexicanos que rechaza esta iniciativa y que sabe de la gran falta de legitimidad democrática y antecedentes de corrupción de Peña Nieto, el PRI y el PAN y también, es una tragedia para la sociedad mexicana y las riquezas naturales de este país.

¡No a la reforma energética!



-- 
Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las especulaciones que se manejan, me parecen amarillistas y retrogradas, es momento de innovar y buscar otras opciones para el abastecimiento de energías.
Actualmente, México es un país que no ha logrado abastecer la demanda energética totalmente, en especial, de gas natural y de productos refinados. Si no apostamos por una transformación de fondo vamos a ser menos competitivos y más dependientes de otros países.

Ivan Ortiz dijo...

La Reforma Energética no busca privatizar a Pemex, pero sí le da herramientas para que sea más competitiva. Es momento de dejar los miedos y los mitos que envuelven este tema, los mexicanos queremos la Reforma, necesitamos oportunidades de crecimiento, además de que el sector tiene necesidades, igual que nosotros, y esta es la oportunidad. La Reforma ya no es una opción sino una necesidad.