domingo, 8 de noviembre de 2015
Un imperativo, la reducción radical de nuestro consumo energético personal, si nos consideramos parte de las clases sociales que tienen un modo de vida moderno; también del consumo energético de las 30 mayores entidades de los países de América Latina, en el menor tiempo posible.
domingo, 14 de agosto de 2011
Logros de la Red en defensa de la Ciudad de Mèxico
http://redendefensadelaciudaddemexico.blogspot.com/2011/08/victorias-logros-conquistas-sociales.html
viernes, 13 de mayo de 2011
martes, 6 de julio de 2010
Nuevo libro de Jean Robert
| Editorial: | ED JUS (MEXICO) |
| Año de Edic: | 2010 |
| Colección: | CONSPIRATIO |
| Formato: | RUSTICA |
| ISBN: | 9786074120639 |
| Edición: | 1 |
| Páginas: | 224 |
| Precio | $159 |
martes, 8 de diciembre de 2009
[Eduardo Galeano: Cuatro frases que hacen crecer la nariz de Pinocho]
La salud del mundo está hecha un asco. 'Somos todos responsables', claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es.
29-11-2009
www.kaosenlared.net/noticia/cuatro-frases-hacen-crecer-nariz-pinocho
1 Somos todos culpables de la ruina del planeta.
La salud del mundo está hecha un asco. 'Somos todos responsables', claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es. Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al 'sacrificio de todos' en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple. Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo. Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables. La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, "harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades". Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.
2 Es verde lo que se pinta de verde.
Ahora, los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. "En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas", aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: "los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera". El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente. El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.
3 Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral.
Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas... Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92. La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno. En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos. Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba- Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI). La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos. Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior.Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.
4 La naturaleza está fuera de nosotros.
En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: "Honrarás a la naturaleza de la que formas parte". Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo. Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoniaca o la ignorancia. Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud. Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Conferencia: "Ecologismo de los pobres en America Latina"
de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y
Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) invitan a la Conferencia Magistral "Ecologismo de
los pobres en América Latina" que impartirá el Dr. Joan
Martínez Alier (Catedrático de la Universidad Autónoma
de Barcelona), el martes 03 de noviembre del 2009 a las
18:00 horas en el Auditorio Narciso Bassols (Edificio B,
Facultad de Economía, Ciudad Universitaria), en México
(Distrito Federal).
Pida informes a:
Ana Beristain anab@sid.unam.mx
viernes, 15 de agosto de 2008
Documentos de Ecomunidades: ACCIÓN LOCAL y ACCIÓN INTERNACIONAL
ECOMUNIDADES: ACCIÓN LOCAL
Ofrece apoyo general en los asuntos del:
· Agua
· Energía
· Bosques y Áreas Verdes
· Desechos
· Urbanización
· Comercio alternativo
· Cambio Cultural
Ofrece apoyo particular en los asuntos de:
· Movilidad urbana
· Uso del Suelo
· Vivienda y edificación
· Estudios de Impacto Urbano, Social y Ambiental
Ofrece apoyo en los asuntos de organización, acción ciudadana y gestión autónoma; apoyo a las resistencias locales, a los movimientos sociales. Ofrece apoyo en la crítica ciudadana del Estado y del Mercado; de
Agosto de 2008
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ECOMUNIDADES: ACCIÓN INTERNACIONAL
ECOMUNIDADES mantiene relaciones con organizaciones internacionales por el cambio cultural y la acción frente al Pico del Petróleo y el Cambio Climático.
Publica en inglés y en español en el sito de Culture Change.org, con relación a asuntos ambientales y culturales de México; mantiene relaciones con el grupo Gestión y Estudios Ambientales de Madrid, GEA 21, con Serge Latouche, en París, por los asuntos de la hipótesis del Descrecimiento y con el Foro Mundial Alternativo del Agua. Se publican sus textos en diversos sitios de internet de España y América del Sur.
Participa en el Comité Promotor México del Foro Social Mundial y en las redes nacionales con contacto internacional: Asamblea por
Agosto de 2008
martes, 5 de agosto de 2008
René Torres Bejarano: LO PEQUEÑO, SENCILLO, NO COSTOSO Y NO VIOLENTO, ES HERMOSO
LO PEQUEÑO, SENCILLO, NO COSTOSO Y NO VIOLENTO, ES HERMOSO
René Torres Bejarano
En septiembre del 2005, para adherirme a la “Sexta Declaración de
Me han dicho por ahí que, aparte de hablar, escuchar, criticar al Peje, hacer ‘declaraciones’, ‘otras campañas’, caminar y andar a salto de mata, ustedes, como nosotros, también comen, toman agua, cocinan, lavan la ropa, duermen, se bañan (a veces), hacen trutrú, pipí, popó, chacachaca (cada quien su modo), se guarecen, se cobijan, se visten, calzan, se comunican, cantan, bailan, trabajan la tierra, cortan y acarrean leña, cosechan y procesan sus productos, transportan mercancías, comercian, etc., etc.-. Es por todo esto que yo quiero aprovechar la oportunidad para platicarles sobre tecnología y sobre un señor: Don Ernst ‘Fritz’ Schumacher (Good Work, Small Is Beautyful, etc.), un cuáquero economista (pero no economita) inglés de origen alemán, que como un moderno Casandra del siglo XX, predijo un mal y muy cercano fin para la sociedad industrial moderna y hasta singularizó la fecha, el 6 de Octubre de 1973, como el inicio de esta debacle (El 6 de Octubre de 1973 fue la fecha en que se inició la cuarta guerra Arabe-Israelí y fue también cuando el Rey Faisal de Arabia Saudita amenazó con una reducción de entre el 5 y 10% mensual, la extracción de su petróleo).
En esta carta les comentaba también a los hermanos zapatistas:
Esta sociedad industrial moderna, decía Schumacher, solo ha sido posible a partir del petróleo abundante y barato. La agricultura moderna, basada en la introducción excesiva de energía, en la mecanización y en los fertilizantes químicos e insecticidas inorgánicos que envenenan nuestros alimentos; las ciudades monstruos –megalopolitanas les llamó- de hoy que son en si mismas máquinas gigantescas que, para respirar adecuadamente, requieren de una entrada continua de energía, es decir, petróleo; la producción masiva o ‘para las masas’ (no por las masas como diría Gandhi) en la que todo está saliendo de una sola línea de producción; los alienantes modos de producción actuales que afectan no solo los estándares de vida sino la vida misma de la gente; y la tecnología, dirigida a que todo sea cada vez más grande, más complejo, más costoso y más destructor de la naturaleza, son, todos ellos, el resultado directo de los precios casi de regalo de esos combustibles fósiles. Entonces, dijo Schumacher, ¡¡Esta fiesta se acabó!!, pues, a partir de entonces, se inició, y ya no tiene para cuando parar la carrera al alza de los precios y el agotamiento del petróleo y con ella el acercamiento de la debacle de la sociedad industrial moderna.
Pero Schumacher no solo hacía predicciones. Con respecto a la tecnología, decía: “Pocas personas niegan que el cambio tecnológico traiga consigo consecuencias políticas; pero también muy pocas personas parecen darse cuenta que el “sistema” actual, en el sentido más amplio, es el producto de la tecnología y, por tanto, no puede sufrir cambios significativos mientras que la tecnología no sea cambiada. No conozco una mejor manera de cambiar al ‘sistema’ que la de implantar en el mundo un nuevo tipo de tecnología _tecnología por medio de la cual la gente pequeña pueda hacerse productiva y relativamente independiente. Sugiero entonces que aquellos que deseen promover una mejor sociedad, lograr un mejor sistema, no deben confinar sus actividades en intentar cambiar la ‘superestructura’ _leyes, reglas, acuerdos, impuestos, bienestar, seguridad social, salud, educación, etcétera. Los gastos en que se incurren al tratar de “comprar” una nueva sociedad pueden ser equivalentes a tratar de llenar de agua un ‘barril sin fondo’. Si no hay un cambio en la base _es decir, en la tecnología_ es muy poco probable que exista un cambio real en la superestructura.”
Schumacher decía por allá del 72 del siglo pasado: “Bajo la influencia de los combustibles fósiles a precios casi de regalo, la tecnología ha tomado el camino erróneo, yo sugiero, en cuatro direcciones: Primero, existe una tendencia para que todo sea cada vez más grande (esto se llama ‘economía de escala’). La segunda tendencia es que las cosas se están convirtiendo, se están haciendo, cada vez más complejas. El tercer punto está conectado con el primero y el segundo: las cosas se han hecho tan costosas que uno debe ser rico y poderoso para poder hacer algo. El cuarto criterio de este desarrollo tecnológico, yo lo llamaría, una creciente violencia contra la naturaleza.“
Schumacher, por aquellos tiempos, también dijo:
“La experiencia nos muestra que siempre que podamos lograr la pequeñez, la simplicidad, lo no costoso, y la no-violencia, o, siquiera solo alguno de estos objetivos, se crean nuevas posibilidades para la gente, individual o colectivamente, para la autoayuda, y que los patrones que resultan de tales tecnologías, son más humanos, más ecológicos, menos dependientes de los combustibles fósiles, y más cercanos a las necesidades humanas que los patrones (o estilos de vida) creados por las tecnologías que buscan el gigantismo, la complejidad, el capital intensivo, y la violencia.”
“. . .Empecemos con las necesidades básicas del ser humano. Y aquí no puedo ver nada que el hombre necesite que no pueda ser producido de una manera muy simple, muy eficientemente, muy viable a una escala pequeña con una tecnología radicalmente simplificada, con muy poco capital inicial, de tal manera que aún la gente pequeña pueda conseguirla.”
Tomando como base estas ideas, desde 1962 en
Este nombre de tecnología ‘apropiada’ se da por dos razones, primero porque se considera que las soluciones tecnológicas que se ofrecen son las más adecuadas o más apropiadas para el problema que se trata de resolver (esta solución generalmente queda como dice Schumacher en algún punto ‘intermedio’ entre la tecnología más atrasada y la tecnología más avanzada). La otra razón por la que se le llama ‘apropiada’ es por la facilidad con que la gente la puede aplicar y ‘apropiarse’ de ella pues no requiere de conocimientos técnicos o científicos especiales y podría desarrollarse en cualquier taller rural y con herramientas mínimas.
En la carta a los zapatistas prosigo:
A propósito de esto último, a esa ‘tecnología apropiada’ que varias veces he mencionado, yo le llamo ‘tecnología zapatista’ o ‘tecnología zapatera’. Primero porque creo que son precisamente ustedes los que podrían adoptarla y aplicarla con facilidad ya que, les aseguro, aportaría grandes beneficios para las comunidades en que ustedes se desarrollan y, con su ejemplo, promover su aplicación en otras comunidades a lo largo y ancho de nuestra República. Esta tecnología permitiría a muchos mexicanos un estilo de vida más humano, más sencillo, más ecológico, menos dependiente de los combustibles fósiles, menos costoso y más cercano a sus necesidades, que los patrones creados por las tecnologías que buscan el gigantismo, la complejidad, el capital intensivo y la violencia contra la naturaleza. La tecnología apropiada, capacitándolos para hacer cosas pequeñas, simples, no costosas, ecológicas, etcétera, les permitiría también reforzar la autonomía tan deseada tanto por ustedes como por todos nosotros.
El motivo por el cual yo llamo tecnología ‘zapatera’ a la tecnología apropiada es en honor del mismo Schumacher (que en Alemán significa, ‘zapatero’), tantas veces citado, y que, entre otras cosas, dijo: “Con un nombre como el mío, encuentro fácil comprender que para ser un buen zapatero no es suficiente saber mucho sobre el oficio de hacer zapatos; uno debe también conocer bastante sobre los pies de las personas. El zapato hecho para las personas grandes, no se puede ajustar al pie de las personas pequeñas. Un pie pequeño necesita un zapato diferente, no un zapato inferior, sino un zapato del tamaño correcto. La tecnología moderna, simbólicamente hablando, solo hace zapatos para pies grandes. Está especialmente engranada para la producción en masa; es altamente sofisticada y enormemente costosa. Por tanto, no se ajusta a todos los lugares sino únicamente en o cerca de las grandes ciudades o de las áreas megalopolitanas.”
Pero Yo, y aquí termino el comentario sobre mi carta a los hermanos zapatistas, no vine aquí a convencerlos a ustedes de estas cosas. Yo creo que la mayoría, si no es que todos, de los presentes, estamos bien conscientes de lo que está sucediendo en nuestra sociedad. Por algo estamos aquí. Yo vine a invitarlos a voltear nuestra mirada y nuestras acciones hacia sectores de la población donde las condiciones reinantes de pobreza y explotación los hayan ya llevado a un nivel de consciencia tal que las ‘soluciones’ que propongamos, tengan mayores posibilidades de ser aceptadas. Olvidémonos ya de los funcionarios y de los políticos partidistas, esos solo nos darán ‘el avión’ pero pronto harán sus cálculos y se darán cuenta de que esto no les significará ningún negocio ni les atraerá muchos votos, entonces, pronto dejará de interesarles, al menos hasta que se acerquen las nuevas elecciones. Olvidémonos también de los académicos y científicos, ellos están muy ocupados correteando los ‘tortibonos’ académicos (becas y niveles del SNI) que les ofrece la “tecnología de puntos” (que no de punta), como para preocuparse de ‘cacharros’ de tecnología ‘arcaica’ que, según ellos, es la tecnología apropiada. Olvidémonos de los citadinos, especialmente los ‘megalopolitanos’, ellos están demasiado absortos en su adoración a ‘Su Majestad’ el automóvil, los ejes viales de alta velocidad, el metro y el metrobús; aparte de reírse de nosotros a carcajadas, nos acusarán a todos de locos. Olvidémonos incluso de los pobres de la ciudad, estos están también muy ocupados y compitiendo a brazo partido con los citadinos ‘no tan pobres’ tratando de alcanzar los tortibonos, la leche de liconsa, la leche ‘betty’, etcétera, que les ofrecen el gobierno y los clientelares partidos políticos. Olvidémonos, por lo pronto, hasta de los pobres rurales, especialmente de los que se les denomina ‘el voto verde’, no podríamos competir con los ‘procedes’, ‘pronasoles’, ‘contigos’ y ‘méxicos mejores’, u otras ‘zanahorias’ de viejo y de nuevo cuño, que mantienen a la mayoría de estos mexicanos como votos cautivos de los partidos en el gobierno en turno.
Acudamos mejor a las comunidades indígenas de varias regiones del país (Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Sonora, etcétera) que, esas sí, orilladas por cientos de años de despojos y agresiones, están ahora en la posibilidad no solo de captar nuestros mensajes, de aceptar nuestro apoyo y solidaridad en defensa de sus recursos, su cultura y su propia vida, sino hasta de enseñarnos como poner en práctica, desde abajo, diferentes procesos de autonomía que ellos han estado practicando ya desde hace muchos años. Entre ellos encontraremos a muchos mexicanos valiosos, como ustedes, que, estoy seguro, comparten nuestras preocupaciones y con los cuales podríamos unir nuestros esfuerzos.
Atentamente
René Torres Bejarano
Profesor Investigador SEPI-ESIME-IPN.
Miguel Valencia: LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA EN MÉXICO: HACIA LA ERA POSTPETROLERA.
Ponencia para el Quinto Coloquio de Descrecimiento- 24 de julio de 2008
Muy malas noticias hemos recibido en los últimos años, la mayor parte ligadas al consumo de petróleo que no por esperadas resultan menos ominosas. Más de un millón de personas han sido asesinadas en Irak y Afghanistan, por la invasión estadounidense; la desaparición de grandes porciones de los glaciares de
La era del petróleo iniciada al final del Siglo
Otras noticias también nos hacen pensar que el final de la era del petróleo se acerca: la extracción de petróleo en aguas profundas o en el Ártico; el rápido crecimiento de la industria de agrocombustibles; la febril construcción de plantas hidroeléctricas, de granjas solares y de postes eólicos; la creciente presión política a favor de la energía nuclear; las declaraciones del Panel Científico Internacional con relación al calentamiento global; la declinación de la industria automotriz; la radicalización del militarismo y la lucha contra el terrorismo; la proliferación de grupos de estudio y acción social y política en torno a la energía, el medio ambiente y el descrecimiento, y desde luego: las tendencias de los precios mundiales del petróleo y la decadencia de EUA, como potencia mundial, como señales o indicios del principio de una transición energética mundial. La declive de México en los últimos 25 años, su enorme dependencia cultural, económica y política, su excesiva devastación ecológica y social, su polarización política, su guerra en aumento contra el narcotráfico, el desquiciamiento de PEMEX en los últimos 10 años, entre otros aspectos, podemos reconocerlos como efectos regionales del final de la era del petróleo y del principio de la transición energética en nuestro país. El gran debate nacional sobre la reforma petrolera en 2008, es sin lugar a dudas una consecuencia de los efectos mundiales de la cuestión energética.
Sin embargo, el final definitivo de la era del petróleo puede resultar de colapsos bastante más graves a los que ahora vemos. Pocos en el mundo se dan cuenta de cuánto dependemos del petróleo para sobrevivir y pocos inversionistas y políticos se atreven a reconocer en público la posibilidad de un colapso mundial a causa de la producción pico del petróleo. Debido a la excesiva manipulación gubernamental y empresarial de la información y la opinión, y a la extrema falta de conciencia de la gran mayoría de la población mundial, con respecto al tema energético, se puede provocar un final abrupto y catastrófico de la era del petróleo. En pocas semanas, se puede desatar un pánico nunca visto en la historia humana que puede acabar con todos los sistemas que conocemos. Puede ser que en esos días nos sea muy difícil conseguir alimentos para nuestras familias, debido al colapso de la producción y la distribución, a causa de los precios prohibitivos del petróleo. Pueden derrumbarse en pocas semanas gobiernos, instituciones, valores y símbolos dominantes. Repentinamente el dinero, la propiedad y el empleo pueden servir de muy poco en esas circunstancias.
El consumo de energía, después de cierto umbral, como dijo Ivan Illich, destruye la relación entre los seres humanos. La convivencia humana desaparece cuando hay un exceso en el consumo de energía; la persona humana se desquicia: la toxicomanía, el alcoholismo, la huida en lo virtual, los deportes violentos, revelan la existencia de este consumo excesivo de energía. Podemos agregar que este consumo también destruye las bases de nuestra supervivencia: arruina los dones de la naturaleza y degrada totalmente el medio ambiente. Estados Unidos rebasó este umbral, probablemente desde el Siglo 19: en justicia, debería reducir sus consumos de energía al menos unas diez veces. Europa los debería reducir unas siete veces; la clase media mexicana los debería reducir al menos a la cuarta parte, para frenar el desastre que se nos viene encima. Me parece por lo tanto perentorio que los ciudadanos mexicanos empiecen a tomar conciencia de los terribles peligros y calamidades que acarrea el consumo del petróleo que es el fundamento de los excesivos consumos de energía. Es el momento de iniciar una gran movilización nacional para REDUCIR RADICALMENTE EL CONSUMO DE PETRÓLEO, PARA REDUCIR RADICALMENTE EL CONSUMO DE ENERGÍA, como la principal propuesta política, económica y social frente a las amenazas del fin de la era del petróleo y del cambio climático. Tenemos muy poco tiempo para reaccionar.
Es apremiante que abandonemos el uso frecuente de automóviles, aviones o trenes rápidos; que dejemos de consumir alimentos, vestimentas y útiles importados; que evitemos utilizar demasiados equipos e instrumentos para subsistir; que dependamos menos del Estado y del Mercado. Es urgente que denunciemos a
No sólo el cambio en nuestra forma de vida es indispensable para hacer frente a la amenaza del Pico del Petróleo y del Cambio Climático; es necesario también resistir los embates del Sistema-Mundo; del Sistema Norte América o TLC; del Sistema Nacional y del Sistema Local. Es necesaria la resistencia social y política frente aquellos que quieren negar o minimizar la importancia de la reducción radical en el consumo de petróleo y de la energía en general; frente aquellos que creen en las soluciones científicas y tecnológicas; frente aquellos que creen que la transición energética consiste en impulsar la adopción de las energías renovables, como Mario Molina, Greenpeace y la mayor parte de los ambientalistas. Los nichos de negocio que abre el final de la era del petróleo sólo sirven para evadir el predicamento principal: el despilfarro de energía que caracteriza a esta depredadora era de petróleo barato. Ni la ecoeficiencia preconizada por los empresarios, ni las fuentes renovables de energía, sirven para enfrentar a las amenazas gemelas.
Para hacer frente a la transición energética en México, es indispensable impulsar la movilización nacional por el descrecimiento en el consumo de petróleo y de energía en general; una movilización de conciencias, para conjurar la gran probabilidad que existe de una catástrofe humanitaria en nuestro país: Hay que dejar atrás al petróleo, por medio de una vida frugal y austera; por medio de actividades convivenciales. Es necesario organizar grupos de descrecimiento en comunidades, instituciones y ciudades. ¡DESCRECIMIENTO O BARBARIE!
Miguel Valencia Mulkay
jueves, 29 de mayo de 2008
Descrecimiento: BOLETÍN DE PRENSA- 28 de mayo de 2008. Consenso ecologista
BOLETÍN DE PRENSA- 28 de mayo de 2008
CONSENSO ECOLOGISTA AMBIENTALISTA: PEMEX – DESCRECIMIENTO
28 de mayo de 2008
1. La reducción paulatina pero sustantiva de la extracción de petróleo en México.
2. Cero exportaciones de petróleo a mediano plazo.
3.- La reducción radical del consumo interno de petróleo.
Proponemos en el corto plazo:
1. La realización de una consulta nacional sobre la reforma energética que incorpore los aspectos ambientales.
2. La reestructuración total de PEMEX y el resto del sector energético del país.
3. Una Reforma Energética Integral que priorice la transición hacia formas de vida de bajo consumo de energía y energía renovable.
Estos formidables objetivos estratégicos sólo pueden ser logrados por medio de amplios esfuerzos de los actores políticos y sociales con una clara visión del mediano y largo plazo; por la intensa y sostenida acción de las organizaciones sociales, de los académicos y estudiosos comprometidos de los temas ambientales, energéticos y sociales, por el estudio profundo de los efectos sociales, políticos, sicológicos, ecológicos y económicos del desmedido consumo energético (en especial del petróleo y los otros energéticos no renovables). No obstante, es indispensable iniciar ya el largo camino que nos permita alcanzar, más temprano que tarde, estos objetivos que pueden salvar a nuestros hijos y a la humanidad. Es imperativa y urgente la difusión de los datos que concienticen de la liga que existe entre el uso y abuso del automóvil, del avión y del transporte en general con el calentamiento global; que aclaren la vinculación que existe entre el Libre Comercio y del crecimiento per se con el cambio climático; y que adviertan de la conexión entre consumo de petróleo y militarismo, violencia, consumismo, adicción y desquiciamiento social. Ante la perspectiva próxima probable del precio del petróleo superior a doscientos dólares por barril o más, la pertinencia de esta propuesta es de la mayor importancia, cuya atención no puede soslayarse.
Voceros oficiales:
| Américo Saldívar 5211-0055 | José Árias 55797060
| Miguel Valencia 5212-1886
|
| Rafael Huacuz (55)13776366 | Rene Torres B. 57296000 (ext.54592)
|
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ADRIANA MATALONGA, AMERICO SALDIVAR, AZAEL FERNANDEZ, CARLOS COVÍAN, CLAUDIA GOMEZ - PORTUGAL, ISABEL MENDEZ, JORGE LOPEZ MORA, JOSE ARIAS, JOSE MANUEL SANCHEZ, JUAN VAZQUEZ, JUVENTINO BALDERAS, MAURICIO VILLEGAS, MANUEL VALENCIA, MIGUEL VALENCIA, MIGUEL ANGEL ROSAS, RAFAEL HUACUZ, RAYMUNDO LOREA, RAQUEL RODRÍGUEZ, RENE TORRES BEJARANO, RICARDO OCHOA, ROBERTO VILLA, YOLANDA TRAPAGA.
Américo Saldivar V.
Profesor investigador del Posgrado la Facultad de Economía de la UNAM, especialista en economía de los recursos naturales y el Desarrollo sustentable.
Miguel Valencia M.
Promotor de los Coloquios La Apuesta por el Descrecimiento 2007-2008; Coordinador General de ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México
René Torres B.
Rafael Huacuz E.
Maestro en Estudios Urbanos y Ambientales y Maestro en Desarrollo Municipal; Doctorante del Programa en Estudios Urbanos y Ambientales del Colegio de México y Profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma del Estado de México
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Miguel Valencia