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sábado, 27 de agosto de 2011

ESTRECHA RELACIÓN ENTRE VIOLENCIA Y ESFUERZOS POR EL CRECIMIENTO ECONÓMICO


ESTRECHA RELACIÓN ENTRE VIOLENCIA Y ESFUERZOS POR EL CRECIMIENTO ECONÓMICO
La búsqueda del crecimiento económico se ha convertido desde hace más de medio siglo en el objetivo principal de los gobiernos del mundo, muy por encima de cualquier otro objetivo; es el mantra de todos los días de los políticos modernos. Persistentemente, han alegado  que el crecimiento económico produce empleos, salud, bienestar social y calidad de vida, entre otras fantasías  que no corresponden con la realidad de los últimos 30 años, tanto en los países ricos como en países como México.  A partir de 1975, de acuerdo a muy diversos estudios internacionales,  el crecimiento económico o su simple persecución (se dan caídas del crecimiento y recesiones) ha  provocado un desquiciamiento social y ambiental en virtualmente todos los países del mundo. El aumento de la violencia y el esfuerzo por lograr el crecimiento económico van juntos en México desde hace muchos años: mientras mayores son los esfuerzos para conseguir este crecimiento económico, por medio de: facilidades para la inversión extranjera, construcción de megaproyectos, reducción de impuestos a los mas ricos, privatizaciones, flexibilidad laboral, desmantelamiento de sindicatos y de prestaciones sociales, aumento en el gasto militar y de seguridad interior, mayor es el aumento en la violencia intrafamiliar, escolar, laboral y en la vía pública. El Libre Comercio ha favorecido principalmente a las actividades criminales, como el tráfico de armas, de personas, de narcóticos, de lavado de dinero. La violencia, al igual que la depredación ecológica, tiene su origen principal en el culto a los mercados, en los dogmas de la escasez, en el pensamiento económico dominante, en la religión de la economía y la finanza, promovida por las grandes universidades de EUA, por el Tec de Monterrey, el ITAM, el CIDE; mientras este pensamiento económico dominante no cambie seguirá en aumento la violencia en México y en el mundo.  Las sociedades de crecimiento no pueden dejar de buscar el crecimiento, pues cuando entran en crecimiento lento o negativo se magnifican sus desgracias, como es el caso de México. Es necesario romper este dilema infernal, por medio de una política de descrecimiento (no confundir con decrecimiento involuntario), impulsado por una fuerte corriente política que ponga a la Naturaleza y a las culturas muy por encima de las consideraciones económicas.   
-- Miguel Valencia
ECOMUNIDADES
Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México
 ¡DESCRECIMIENTO O EXTINCIÓN! 

lunes, 22 de marzo de 2010

Crecimiento económico


Miguel Valencia

El crecimiento, la idea del crecimiento economico y la sociedad de crecimiento son fenómenos bastante modernos; nada tienen de naturales o eternos: se han desarrollado desde hace unos trescientos años y se sustentan en dos pilares de la modernidad: la creación de los bancos en la vieja Lombardía, por autorización papal, y la revolución de los cercados en la Inglaterra del siglo 16 que creó el moderno concepto de la propiedad privada. La violación,en la edad media, del precepto cristiano fundacional: NO A LA USURA, por parte de la misma Iglesia Católica, desencadenó la creación del capitalismo, lo que trajo como consecuencia la aberrante creencia moderna en el crecimiento económico como algo natural al ser humano. La aceptación internacional del PIB, ese índice fetiche de los economistas, es tan reciente como la posguerra que dio nacimiento a los 30 "años gloriosos": entre 1945 y 1975, que engañaron al mundo en la creencia de que el crecimiento económico beneficia a la sociedad y sería perpetuo. Desde 1975, la sociedad de crecimiento se debilita y ha sido necesaria la aplicación de políticas neoliberales desde 1980, para rescatar al capitalismo, al menos en los paises ricos. Muchos países como México, sólo tienen la posibilidad de decrecer o descrecer; ya no pueden crecer, por que ya no hay petróleo barato. Pronto otros paises enfrentarán las mismas condiciones. No obstante, los gobiernos y los grandes empresarios hacen todo lo posible por reanudar el crecimiento económico con absurdas obras de infraestructuras y una desregulación total de la protección social y ambiental.  

lunes, 21 de mayo de 2007

La gran mentira del "desarrollo sustentable"

He señalado, las enormes diferencias que existen entre el ambientalismo y el ecologismo. Con justa razón algunos autores como Andrew Dobson, en su libro Green Political Thought , Routledge, London, 1997, hacen esta importante distinción de la siguiente manera al iniciar su libro. "Creía (y sigo creyéndolo) que el ambientalismo y el ecologismo son suficientemente diferentes como para convertir su confusión en un serio error intelectual; el ecologismo es una ideología política y ciertamente el ambientalismo no lo es en absoluto".
No debería sorprendernos entonces que te encuentres con la sorpresa de que un ecologista como yo, no acepte el consenso de los ambientalistas, con relación al famoso desarrollo sostenible. Sólo en la cercanía de los gobiernos, de los grandes empresarios y de ciertos niveles académicos existe consenso sobre el cuento del desarrollo sustentable: un cuento que por otra parte facilita a los ambientalistas conseguir chambas y poder. En la sociedad, por lo visto, no existe este consenso.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda; el desarrollo, por más que se le quiera llamar sustentable seguirá siendo insustentable, como lo confirman los últimos quince años en los que se ha aplicado con todo rigor la política de desarrollo sustentable en el mundo y en México. Debes reconocer que todas las tecnologías que se utilizan hoy en día, inclusive las denominadas tecnologías verdes son insustentables en gran medida. Estoy por conocer una tecnología moderna sostenible.

Las carreteras, los aeropuertos, los automóviles, las pavimentaciones modernas son hoy en día, si puede, más insustentables que las antiguas: No hay manera de que pierdan su enorme insostenibilidad de diseño, por más detalles verdes que se le pongan. Los convertidores catalíticos sólo ayudaron a darle mas vida al uso del auto que nos hace perder cada día más tiempo, mata cada día más gente y destruye eficazmente la calidad de vida en la ciudad. Las gasolinas celestiales del Dr. Molina sirven para lo mismo: para ayudar a conservar y fortalecer la producción de autos altamente insustentables.

El desarrollo sustentable impuesto hasta la fecha por los gobiernos del mundo no sólo no ha reducido significativamente el impacto de los autos, de los aviones, de la urbanización y de la producción industrial en su conjunto, sino que ha engañado a muchos ciudadanos en la creencia de que vamos por buen camino en la preservación de los dones de la Naturaleza. Lo cierto: No vamos a ningún lado con la entelequia del desarrollo sustentable. Perdemos un tiempo muy valioso con las distopías del desarrollo sustentable. Mientras se utilicen juntas las palabras desarrollo y sostenibilidad o sustentabilidad( que utilizan los enemigos del Español), no habrá avances significativos en la protección de los dones de la Naturaleza.

Es ya el momento de buscar algo que detenga el Apocalipsis que tenemos frente a nosotros. Lo acaban de decir los lentos científicos del panel internacional del cambio climático: urgen medidas radicales, efectivas. Lovelock coincide cercanamente con nuestras viejas predicciones: posiblemente sobrevivan algunos cientos de millones de seres humanos, con la aplicación del desarrollo sustentable a su máximo: Demasiado Poco, Demasiado Tarde. Es preferible la Edad de Piedra a la desaparición de los seres humanos.

En efecto, soy partidario del descrecimiento económico como solución, como muy convincentemente lo argumenta Paul Aries en su nuevo libro Descrecimiento o Barbarie, o como lo proponen Rabhi, Hulot y Goergescu Roegen, ecologistas de primera línea, de muchos años de trabajo. Las posiciones de hace treinta años que mencionas siguen siendo válidas para muchos pensadores en el mundo. La sociedad industrial no tiene remedio. Lovelok, entre otros, lo reitera.

El crecimiento económico sólo agudiza la pobreza y la destrucción ambiental, como lo confirma la evolución de México en los últimos 20 años en los que ha producido entre 10 y 20 millones de miserables por cada súper millonario, como Slim o Roberto Hernández. Los países ricos no han hecho otra cosa que empobrecer a los países dizque en desarrollo para lograr su propio crecimiento económico. El uso que haces del argumento de los pobres, para defender las ideas del desarrollo es insostenible: es el mismo que han utilizado los partidos políticos mexicanos en los últimos 30 años y cada año hay más miseria y más destrucción de la Naturaleza: el crecimiento económico magnifica la destrucción de la Naturaleza y la creación de la moderna pobreza, peor que la anterior.

En todo el mundo se ha demostrado que la principal depredación ambiental la hacen las sociedades que más se han desarrollado económicamente; lo que significa que desarrollo es igual a magnificación de la depredación ambiental. La idea de que el crecimiento económico mejora el medio ambiente es una gran mentira. Es otro engaño de los financieros del mundo. Así de elemental, el desarrollo sustentable no ha producido resultados en muchos años. No tenemos tiempo para las mañanas que cantan.

Miguel Valencia
miguel.valencia2006@cablevision.net.mx