jueves, 3 de noviembre de 2016

[ECOMUNIDADES Comunica] Clima, hay algo peor que no hacer nada: la simulación de que se hace algo

Clima, hay algo peor que no hacer nada: la simulación de que se hace algo 

Segunda revisión del Reporte del Seminario de Panamá sobre cambio climático de las Organizaciones de la Sociedad Civil, convocado por la delegación de la Unión Europea.

29 de octubre de 2016

El Acuerdo de París 

Es muy discutible que el Acuerdo de París sea el mayor logro en 24 años, si se consideran las tendencias del desastre climático de los últimos años y de este siglo. En realidad es un genuino retroceso.  Da continuidad a más de 25 años de sabotajes de cumbres, acuerdos, protocolos (Kyoto, Ginebra ) climáticos.  El aumento en 60% de las emisiones que dañan el clima, desde la creación del Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático(IPCC) en 1988, confirma el fracaso rotundo de los esfuerzos gubernamentales en los asuntos del clima y nada abona a tener confianza alguna en el Acuerdo de París, que también ha sido saboteado desde mucho antes de su firma, a pesar de que "15 de los 16 años más cálidos (desde la época preindustrial) se han registrado en el siglo XXI"# y de que "2015 ha sido el año más cálido que se haya registrado y 2016 tiene 99% de posibilidades de superarlo"#. Cualquier persona que tenga algún conocimiento de ciencia sabe que estos datos recientes muestran una tendencia desastrosa, realmente apocalíptica, que obligaría a cualquier gobernante responsable a sonar las alarmas, frenar  el curso habitual de la cosas y desde luego, a cambiar la ruta virtualmente suicida que lleva su país y el mundo.

Si se considera la enormidad del daño que ha provocado en los últimos años el desastre climático, a las plantas y los animales, a los indígenas y los campesinos y a las futuras generaciones; que ha  puesto ya  en peligro de extinción, en este siglo, a una gran parte de la vida en la Tierra, incluyendo a la especie humana, el Acuerdo de París resulta entonces catastrófico, ecocida, genocida, etnocida: no responde a la gravedad de la situación climática. Así, resulta una burla a la sociedad plantear un objetivo de 2 grados centígrados de aumento de la temperatura mundial promedio, cuando es evidente que las condiciones establecidas por este Acuerdo lo hacen imposible de realizar: depende en gran medida de los EU, China y Rusia que están involucrados en una guerra multidimensional.  Los mecanismos de este acuerdo permiten gran tolerancia al fracaso de las metas(los INDCs o Intended Nationally Determined Contributions, o Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional) y a la manipulación y ocultamiento de cifras, lo que facilita diferir por muchos años la obligada reestructuración del comercio, la industria, el transporte, la agricultura y desde luego, las ciudades y las economías. Según los más reconocidos estudios científicos internacionales, este Acuerdo virtualmente garantiza 3.6 grados centígrados de aumento en la temperatura en este siglo; en nuestra opinión, entre 4 y 5 grados centígrados, por su previsible muy pobre cumplimiento: una gran tragedia.

 Además, hay que tomar en cuenta que este Acuerdo se aprobó en circunstancias muy anormales- por los atentados en el Bataclán y otros lugares de París a unos días de la Cumbre Climática en esa ciudad-, que cayeron como anillo al dedo a los gobiernos  más poderosos del mundo y a los perversos intereses de los grandes emisores de GEI (Gases Efecto de Invernadero), como lo son las petroleras y gaseras, la industria del automóvil, la aviación y los trenes rápidos; la industria agropecuaria y otras: introdujo así, un estado de emergencia en Francia y logró asfixiar la enorme protesta social que estaba preparada en esta cumbre extraordinaria en la que se habían puesto muchas expectativas. Las consecuencias políticas y legales de estas protestas les hubieran costado a los inversionistas cientos de billones de dólares en los próximos años.

Los INDCs que se han publicado, muy especialmente los de Estados Unidos, que es la causa principal de los daños climáticos que sufre el mundo, por el total acumulado de sus emisiones históricas de GEI, por su GEI per cápita y por su modo de vida aspiracional y adictivo, son muy desafortunados: promete lograr en 2025 una reducción de emisiones del  26%, con base en los GEI de 2005#. Estos datos, además de no ser pertinentes ni viables,  confirman la intención de engañar a la opinión pública mundial y nacional, con Falsas Soluciones. Confirma que su objetivo es la simulación de acciones climáticas.

El Acuerdo de Paris ayuda más bien a diferir por muchos años la real reducción de emisiones de GEI que se requiere para disminuir el genuino riesgo de la extinción masiva de especies y de la especie humana misma y el sufrimiento a nuestros hijos y nietos. Es un acuerdo que confirma la lastimosa  incapacidad de los gobiernos, de hacer frente eficazmente al desastre climático. Inveteradamente mienten, engañan, simulan hacer algo en el urgentísimo tema del  desastre climático. Es necesario reconocer que estamos en un total desamparo frente al  rápido crecimiento de los desastres provocados por el creciente calentamiento global.   Únicamente la sociedad organizada a nivel de pueblo, barrio, ciudad, nación y todo el mundo puede hacer frente a este predicamento.  "Si la sociedad no cambia los gobiernos no cambian" dijimos en Panamá: el cambio debe venir de la base social, para ser un cambio real. En el Seminario se ha dicho (Andrés Flores Montalvo, Centro Mario Molina) "No hacer nada ya no es opción", sin embargo,  los gobiernos hacen algo peor que no hacer nada: simulan que hacen algo frente al desastre climático. 

Advertimos en este seminario una falla muy grave, no se discutió a fondo el tema principal: las recomendaciones que podríamos hacer a las sociedades de nuestros pueblos y países: ¿Cómo podemos contribuir como personas, como organizaciones sociales o civiles, a la reducción radical de los consumos excesivos de gas, petróleo y carbón, de los sectores sociales que más contribuyen en nuestros respectivos países a la producción de emisiones que dañan el clima: el comercio internacional, el transporte, la industria agropecuaria, el bombeo de agua y otros rubros? ¿Cómo podemos frenar los excesos y abusos de las clases altas y aún las medias, de los militares, de las empresas transnacionales, en el consumo de gas, gasolina y electricidad¿Cómo podemos contribuir como personas, como organizaciones sociales o civiles a la mitigación efectiva del desastre climático?

En el Seminario de Panamá  el tema de la mitigación fue tratado con bastante ligereza, como lo quieren los gobiernos: dedicamos mucho tiempo a  recomendaciones sobre asuntos tácticos o técnicos, muy secundarios en los asuntos climáticos, que frecuentemente sirven para la simulación de acciones climáticas, como lo son: la adaptación, el financiamiento, los gobiernos locales, educación, modelos alternativos de desarrollo.  De no centrar la discusión en la mitigación habrá muy poco avance en la exigencia de mayor ambición en las INDCs y en los mismos asuntos tácticos o secundarios como los mencionados.

Por lo tanto, nuestro grupo NO CONSIDERA PRIORITARIAS NI RELEVANTES las tan repetidas recomendaciones por cada uno de los países participantes, como lo son:

  • "fortalecer mecanismo de participación multisectorial y de las organizaciones de la sociedad civil".  El cambio social debe venir esencialmente de abajo, de los sectores más vulnerables, no de sectores que en estos momentos tienen mucho poder. Nuestro interlocutor principal no es el gobierno de nuestro país, es la sociedad y es a ella a la que dirigimos nuestras recomendaciones. A la sociedad mexicana le recomendaríamos buscar información y estudios alternativos sobre el desastre climático; no confiar en la información alterada y las propuestas edulcoradas del gobierno mexicano, de buena parte de los medios de comunicación, de universidades y centros de investigación: carecen de suficiente voluntad política y capacidad crítica para enfrentar esta terrible amenaza y por lo mismo, en los hechos ocultan información, minimizan la gravedad del desastre climático, desinforman a la población, defienden falsas soluciones, simulan que hacen algo en los asuntos climáticos. En suma: actúan con gran irresponsabilidad en estos asuntos.   

  • "la definición de hojas de ruta concretas"  Los cambios mayores de la sociedad no se hacen de arriba hacia abajo, con "hojas de ruta concretas" y otros tecnicismos,- la sociedad no es un proyecto empresarial o administrativo-, se hacen por el cambio de valores, de mentalidad, de certidumbres, de visión del mundo, de epistemología, de la cultura dominante. A la sociedad mexicana le recomendaríamos auto organizarse a nivel de cada pueblo, barrio, colonia, ejido, cuenca o ecorregión, nación y mundo; a nivel de sector social, con el fin de obtener información y la asesoría más adecuada; reflexionar y elaborar sus propios planes para hacer frente al desastre climático.

Al gobierno mexicano le recomendaríamos dejar de simular que hace algo al respecto del desastre climático; no ocultar información; no promover falsas soluciones frente al desastre climático; no evadir la reestructuración de la industria y los servicios; no proteger a los grandes productores de emisiones de GEIs; no difundir cifras engañosas de reducción de emisiones; no establecer tan pobres metas u objetivos de reducción de emisiones,  y sobre todo: abandonar la actitud irresponsable que tiene frente al desastre climático. La SEMARNAT bloquea y maquilla una gran cantidad de información sobre estos y otros temas: está en manos del más corrupto de los partidos políticos: el PVEM.

Los INDCs registrados por México en 2016 ante la UNFCC  son deplorables (ver sitio INDC Submissions):

Sus reducciones de GEI o GHG prometidas ante la UNFCC son las siguientes:

 Incondicionales: reducción del 25% de sus emisiones de GHG o GEI, con base a BAU: (debajo de la tendencia Business as Usual- sin hacer nada- a partir de 2013) y Contaminantes climáticos de Vida Corta, para 2030. Este compromiso implica 22% de reducción de GHG y una reducción del 51% de Carbón Negro.

Condicionadas: Aumentar hasta 40% la reducción de emisiones debajo de BAU sus GHG o GEI,  sujeto a un acuerdo global sobre el precio del carbón, ajustes frontera del carbón, cooperación tecnológica, financiamiento de bajo costo, transferencias tecnológicas, de acuerdo a la gravedad del fenómeno climático. 

El gobierno alega que esta INDC es consistente con la reducción de 50% de GHG para 2050, con base en 2000, mandatada por la Ley General de Cambio Climático (otra simulación del Estado en los asuntos climáticos). Para lograr esta cifra se requiere la desaparición del Estado mexicano tal como lo conocemos.

Las principales acciones económicas del gobierno mexicano contradicen totalmente sus objetivos climáticos:

  1. Los grandes subsidios e inversiones en combustibles fósiles: la agresiva promoción de las tecnologías que más pueden dañar el clima: Fracking y la extracción de gas y petróleo en Aguas Profundas. No hay indicio alguno que indique una firme tendencia a reducir radicalmente el consumo de gas, petróleo y carbón: la mal llamada Reforma Energética en los hechos opera contra el clima.

  2. Los grandes subsidios e inversiones en el transporte: la agresiva promoción de tratados de libre comercio, de la globalización, de la fabricación y venta de automóviles, de la construcción de megaproyectos carreteros y de vías rápidas en las ciudades. La legislación y los reglamentos que promueven los transportes "verdes" que producen  más emisiones per cápita: el auto en las ciudades, la construcción de los trenes de alta velocidad (línea: México-Toluca; línea México-Querétaro), la aviación: la construcción de aeropuertos como el de la Ciudad de México que irresponsablemente promueven la cuadruplicación del tráfico aéreo entre grandes ciudades antes de 20 años.

  3. Los grandes subsidios e inversiones a la agroindustria: Ley de Bioseguridad que fomenta los mares verdes (monocultivos que requieren enormes cantidades de agua, fertilizantes y pesticidas, por el uso de semillas transgénicas), apoyo al despojo de tierras ejidales y comunales. La  Ley de Semillas que asfixia la producción campesina de muy bajo consumo de combustibles fósiles por unidad producida, que es por lo tanto la de mayor eficiencia energética, ecológica y climática.  

En nuestra opinión, los temas clave en los asuntos climáticos y en la implementación de los INDCs deberían ser los siguientes:

  1. ELIMINACIÓN DE LOS COMBUSTIBLES FÓSILES Y REDUCCIÓN DEL CONSUMO ENERGÉTICO.- Definir el camino más rápido en la eliminación de los combustibles fósiles y en la reducción radical en el consumo de electricidad, gasolinas, gas, carbón.

  2. JUSTICIA CLIMÁTICA.- Visibilizar quiénes son los principales productores de emisiones de GEI: per cápita, por clase social, por sector industrial y de servicios, por actividad económica, por país. Definir las formas de eliminar o restringir severamente estas producciones de emisiones: cambiar la legislación económica y la política monetaria y económica.

  3. MODOS DE VIDA.- Restringir drásticamente el uso del auto, el avión, el aire acondicionado, el consumo de carnes.  Definir los modos de vida que deben ser eliminados o severamente restringidos, con el fin de mitigar el desastre climático.  Definir las formas necesarias para lograr este objetivo.

  4. REESTRUCTURACIÓN Y RELOCALIZACIÓN.- Definir cómo reestructurar la producción industrial y de servicios: comercio internacional, transporte, agricultura, ganadería, generación de energía, etc. Definir como relocalizar la economía y la política.

  5. MOVILIZACIÓN.- Definir las formas más eficaces de movilizar a la sociedad a favor de los cambios necesarios en los consumos, los servicios, la producción, la organización local y regional, el aprendizaje, los valores.

  6. INFORMACIÓN.- Definir las formas de obtener y difundir información diversificada, confiable en los asuntos climáticos.

  7. CIENCIA CLIMÁTICA.- Determinar las formas de ayudar y proteger a la autentica Ciencia Climática frente al acoso que sufre por parte de los grandes causantes del desastre climático: inversionistas, gobiernos, medios de comunicación

  8. POLITICA CLIMÁTICA.- Cómo consensuar la política que deberían seguir  los pueblos, las organizaciones sociales y civiles frente a los asuntos climáticos, a nivel local, regional, nacional e internacional.

  9. ACCIONES FRENTE A LAS FALSAS SOLUCIONES. Los grandes empresarios y los políticos dominantes fomentan las Falsas Soluciones frente al Cambio Climático, como la captura de carbono, la geoingeniería (espejos espaciales, "fertilización" de los océanos con hierro, dispersión de sulfatos en la estratosfera) y otras tecnologías de muy alto riesgo que pueden producir desastres climáticos y ecológicos mayores, así como los mercados de carbono y los proyectos REDD+, que sirven para despojar a los indígenas y campesinos de sus tierras y simular que se mitiga el desastre climático que, para mayor desgracia, se ha convertido en uno de los negocios más florecientes del mundo. Se pretende imponer la creencia, el mito de que La Solución al Cambio Climático es tecnocientífica y de "expertos": una rotunda falsedad y una muy peligrosa forma de perder el tiempo. 

  10. REFLEXIÓN HISTÓRICA Y FILOSÓFICA.-  Debate sobre la historicidad de las tecnologías que han destruido el clima de la Tierra y sobre las ideas económicas y certidumbres filosóficas mundiales que han creado el desastre climático.    

Ciudad de México, 2 de noviembre de 2016

Miguel Valencia Mulkay, ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México

Se adhieren y suscriben este pronunciamiento:

Adriana Matalonga Rodríguez-Beltrán del grupo ECOMUNIDADES y Red En Defensa de la Ciudad de México

Ana María Yustis del grupo ¡Salir del petróleo!

Ángel Pujalte, ingeniero civil

Flor  Mercedes Rodríguez Zomoza, Profesora Investigadora del Programa de Maestría en Educación Ambiental, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Gabriel Valencia, ingeniero químico, consultor en asuntos de empaque y embalaje.

José Arias Chávez, del Pacto de Grupos Ecologistas y Asociación de Tecnología Apropiada AC

Mauricio Villegas, del grupo ECOMUNIDADES y de la Red en Defensa de la Ciudad de México.

Rodolfo Buentello, del Grupo ¡Salir del petróleo!


lunes, 6 de junio de 2016

Pronunciamiento sobre el cese de René Torres Bejarano, profesor de la ESIME-IPN

Pronunciamiento sobre el cese de René Torres Bejarano, profesor de la ESIME-IPN

René Torres Bejarano, profesor de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica, ESIME, del IPN, desde hace más de cuatro décadas,  ex director de esta escuela y ex director de Planeación del IPN, fue cesado hace unos días por su discrepancia frente a las líneas políticas impuestas a esta institución por Aurelio Nuño Mayer, titular de la secretaría de Educación Pública, líneas que han producido una gran irritación entre los estudiantes del IPN al punto que han permanecido en paro por varias semanas, una gran inconformidad y reprobación que compartimos muchas organizaciones de la Sociedad Civil y académicos de diversas instituciones. Fue cesado por el Secretario Administrativo del IPN, con supuesto fundamento en leyes y reglamentos garrote, inaplicables por su ostensible falta de coherencia y legitimidad: son instrumentos para el ejercicio del despotismo académico. ¿Puede funcionar bien una institución de estudios superiores que niega la libertad de opinión de sus profesores y alumnos; que niega la libertad de cátedra y conciencia?   

René Torres Bejarano es, además, un muy reconocido luchador social que no sólo ha impulsado "La Técnica al Servicio de la Patria", sino que ha combatido a "la técnica al servicio de la destrucción del mundo" en muchos frentes; es un referente moral del IPN, de aquellos que han hecho grande a esta institución.  Debe ser reinstalado inmediatamente en sus funciones docentes y el pleno prestigio que merece.

Pronunciamiento sobre el cese de René Torres Bejarano, profesor de la ESIME-IPN

Ciudad de México, 5 de junio de 2016

Adriana Matalonga Rodríguez- Beltrán, Alberto Ojeda García, Alfonso Rodríguez Chanez, Álvaro de Regil Castilla, Ana L. León, Ana María Yustis, Andrea Fernández, Aurora Juárez,  Axel Didriksson, Bernardo Benítez, Carmen Buerba Franco, Daniel Carlos García, Eder Vite, Dra. Edith Gutiérrez, Edgar Avilés Gómez, Edgardo Mota Martínez,  Eduardo Rincón, Elohim Jiménez López, Eloy Meza Fuentes, Enrique González Ruiz, Enrique Hernández, Arq. Gustavo Romero, Félix Orlando Blandino, Helen Ortega, Ignacio Peón, Ismael Osuna Durán,  Israel Arriola Toiber, Dr. José Antonio Foronda Farro,  José Antonio Vital Galicia, Jaime Lagunez, José Arias Chávez, José Ignacio Félix Díaz, José Ignacio López Espinasa, José Luis Alonso Vargas, José Oviedo,  José María Rivas, Dra. Josefina Mena Abraham, Juan Carlos Alemán, Juan Manuel Garcés Chávez, Juan Pablo Jardón, Judith Espinosa, Dra. Laura Collin Harguindeguy, Leonardo Pérez, Leonel Posadas Segura, Dr. Luis Sandoval Ramírez IIEc-UNAM,  Luz María Aguilar Terrez, Margarita Eréndira,  Margarita Hernández Ruiz, UPIICS-IPN, María Elena Contreras Domínguez, Marcelo Herrera Herbert, Marco Eduardo Murueta,  María del Carmen García, María del Carmen González,  María del Socorro Cervantes Carreón, María Soledad Cervantes Domínguez, Marina Vicario, Mario Alberto Vázquez Díaz, Mauricio Villegas, Mayela Delgadillo, Mercedes G. Núñez, Miguel Valencia Mulkay, Moisés Flores Salmerón,  Patricia Gutiérrez Otero, Dr. Rafael Huacuz, Raúl Díaz, Ricardo Zúñiga, Roberto Villa, Rodrigo Mendoza Martínez, Rosalinda Martínez, Rubén Gustavo Rivera, Ruxi Mendieta, Samuel Lara Villa, Sergio Medina, Teresa Sillas González.

Alianza de Trabajadores de la Salud y Empleados Públicos, Anima Naturalis Internacional, Asamblea de Estudiantes del Programa de Posgrado de Estudios Latinoamericanos, Asociación de Tecnología Apropiada AC, Asociación Promotora Nacional por el Desarrollo Rural y Urbano, Bertalanffy  Centre for the Study of Systems Sciences(Austria) Colaboradores del programa Primer Movimiento de Radio UNAM, Comité de Defensa Ecológica de Michoacán, Comunidad Terapéutica Madre Selva, Cooperativa Vanética, ¡Descrecimiento o colapso!, Diálogos Interactivos AC,  ECOMUNIDADES Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México,  Frente del Pueblo, Grupo de Tecnología Alternativa SC,  Lectores los Chinacos Buendía,  Movimiento Comunista Mexicano, Pacto de Grupos Ecologistas, PRECADEM AC, Preparatoria Popular Tacuba, Red en Defensa de la Ciudad de México, Rescatando a México, ¡Salir del petróleo!, Trabajadores de Radio Educación, Trabajadores de Primer Movimiento de Radio UNAM, Unidad Obrera Popular Independiente, Unión de Técnicos y Profesionistas Petroleros, UNTYPP, Unión de Trabajadores del Campo AC.  

jueves, 2 de junio de 2016

Ciencia, ética y ecología- Víctor M. Toledo

Ciencia, ética y ecología- Víctor M. Toledo
La Jornada 10 de mayo de 2016


A diferencia de la ciencia decimonónica, que fue la época de las grandes síntesis y de los célebres naturalistas, la investigación científica del siglo XX se fue gradualmente poniendo al servicio de la guerra y las corporaciones. El proceso de despliegue y maduración del aparato científico de los países se fue convirtiendo en un proceso de mercantilización del conocimiento. El capital corporativo en todas sus ramas no sólo generó ciencia para sus intereses, sino fue cooptando la investigación de universidades públicas y oficinas gubernamentales mediante el financiamiento de múltiples proyectos. En Estados Unidos, por ejemplo, el financiamiento corporativo para la ciencia y la innovación pasó de menos de 40 por ciento a 65 por ciento entre 1965 y 2006. La imagen idealizada de una ciencia al servicio de la humanidad, que por cierto es el dogma que enmarca la mayor parte de la llamada divulgación científica, se fue convirtiendo justamente en eso: una ficción alimentada por la falsa idea de que existe una sola ciencia, que es moralmente buena e ideológica y políticamente neutra. Hoy, en sólo las 10 mayores empresas fabricantes de armas laboran unos 100 mil científicos e ingenieros que usan sus conocimientos y destrezas para la destrucción.

En contraste con los países industrializados, donde la ciencia realiza con eficacia su rol al servicio del capital, en los países en vías de serlo aún se mantienen islas o burbujas de ciencia al servicio de sus sociedades (en sus universidades y tecnológicos públicos). Sin embargo, conforme el capital corporativo se expande e incrementa su influencia, estos bastiones de pensamiento científico independiente van cayendo uno a uno y la tecnociencia termina dominando irremediablemente.

A diferencia de otras disciplinas, como la química, la física, la biomedicina, la biotecnología, la genómica o la nanotecnología, la ecología, que lleva como objetivo central el estudio de la naturaleza y, en consecuencia, su defensa y protección, no es tan fácilmente cooptable, porque el capital es, en esencia, una fuerza de destrucción del mundo natural. Existe en principio una contradicción aparentemente insalvable entre capital y naturaleza, de tal suerte que la viabilidad de la llamada economía verde, la fórmula propuesta para salvar a la naturaleza haciendo negocios, es una ficción más. Es por ello que empresas y corporaciones optan por realizar actos glamorosos de prestidigitación: lavan su imagen (green washing) mediante intensas campañas publicitarias, apoyando proyectos y publicaciones, volviéndose mecenas de premios y reconocimientos, y, en fin, buscando legitimarse mediante la cooptación de celebridades del mundo académico.

Todo lo anterior ha estado sucediendo puntualmente en México con una particularidad: en el país un desusado número de sus más notables investigadores en ecología se han prestado a apoyar a los principales corporativos de manera acrítica. Ya en artículos anteriores mostré el doble juego (depredan y destruyen al mismo tiempo que se hacen empresas verdes) de corporativos como Cemex, Bimbo, Telmex (y la Fundación Slim), Walmart, Grupo México, Coca-Cola y notablemente Volkswagen, cuya enorme campaña ambiental "por amor al planeta" se convirtió en un gran odio: la compañía adulteró por años los filtros anticontaminantes de los motores de millones de autos.

La amplia colaboración de científicos mexicanos (de la UNAM, el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Veracruzana, la Conabio, etcétera) en el lavado de imagen de las corporaciones ha sido bien documentada. Por ejemplo, en el comité científico de Volkswagen (E. Ezcurra, R. Dirzo, G., Ceballos, R. Medellín, E. Enkerlin, E. Rodríguez), o en el consejo técnico de la Fundación Coca-Cola (M. Molina, J. Sarukhán, J. Carabias, E. Ezcurra, E. Enkerlin, O. Vidal). Por su parte Cemex edita libros de conservación con la ayuda de científicos, mientras comete fraudes fiscales, oculta ganancias multimillonarias, soborna autoridades y ha convertido Monterrey en la ciudad más contaminada de América Latina. Un caso emblemático es el del magnate Carlos Slim, quien perfora pozos, construye túneles para el trasvase del agua, compra 90 mil hectáreas de tierras costeras en Baja California e intenta abrir mineras en contra de las comunidades (Tetela, Sierra Norte de Puebla), mientras se exhibe como naturalista ferviente mediante sendas alianzas de su fundación con el WWF, la Semarnat y la Conabio, con la cual ha convertido la biodiversidad del país en territorio Telcel.

Estos servicios de lavado de imagen alcanzan la dimensión de un gigantesco fraude científico en el proyecto de reforestación y captura de agua iniciado hace casi 10 años por unas 30 empresas en al menos cinco parques nacionales (Popo-Izta, La Malinche, Pico de Orizaba, Monarca y Cofre de Perote), con la anuencia y complicidad de la Semarnat, la Conanp y la Conabio. Entre las empresas destacan Audi, Bimbo, Cervecería Modelo, Volkswagen, Bentley y Televisa. Este proyecto, sin base científica sólida, permitió a las corporaciones propagandizar la reforestación de cientos y miles de hectáreas en esas áreas protegidas, en terrenos donde naturalmente no crecen árboles, sino pastizales (como en las 3 mil hectáreas del Paso de Cortés), y bajo una técnica (tinas ciegas) que provoca azolves y erosión (ver video).

Frente a esta gran complicidad entre instituciones públicas medioambientales, empresas, corporaciones y renombrados ecólogos mexicanos brotan las preguntas como hongos. ¿Por qué la falta de escrúpulos derrota el rigor académico y la ética ambiental de investigadores famosos? ¿El poder siempre devora el conocimiento? ¿No deberían las instituciones y colegios académicos establecer códigos de ética? Y, en fin, ¿es válida una ciencia sin moral? ¿Una ciencia sin conciencia?

martes, 31 de mayo de 2016

CONSUMO CONVIVENCIAL DE ENERGÍA. Tercera demanda ecologista. La reconversión de la producción y consumo de energía en la Cuenca del Valle de México.

CONSUMO CONVIVENCIAL DE ENERGÍA. Tercera demanda ecologista.  La reconversión de la producción y consumo de energía  en la Cuenca del Valle de México.

Consideraciones:

  1. Los métodos que hoy se utilizan para producir energía en su gran mayoría agotan los regalos de la Naturaleza, contaminan el ambiente, destruyen el clima de la Tierra y atentan contra la existencia de las culturas del mundo, la convivencia de los pueblos y el equilibrio mental de la persona humana. No existen formas industriales de producir energía que sean aceptables desde el punto de vista de la ecología, la convivencialidad, la supervivencia humana o la no violencia.  Al ritmo actual de su utilización, el carbón, el petróleo, el gas natural, el uranio, accesibles, se consumirán dentro del horizonte temporal de dos a tres décadas.

  2. El auge en la extracción de gas y petróleo no convencional; es decir: del gas y petróleo shale y de aguas profundas- de muy alto costo de extracción y excesivo impacto climático, ambiental y social- confirma rotundamente que el gas y el petróleo convencional-de bajo costo de extracción y mucho menor impacto ambiental- se agota rápidamente en el mundo y crea así, una muy riesgosa situación climática, ecológica, política, económica y energética para los próximos años, especialmente para los muy vulnerables países de América Latina: creciente devastación ambiental y violencia social, incertidumbre, shocks petroleros, recesiones económicas, como los que empezamos a sufrir con mayor frecuencia. Se trata de un hecho geológico mundial de consecuencias trascendentales.

  3.  Comienza la era del Gas y Petróleo Extremo o no convencional cuya extracción implica un intolerable aumento en la depredación climática (la emisión de metano es muy elevada con la tecnología del fracking), social y ambiental: es muy superior a la producida por el gas y petróleo de bajo costo de extracción, debido al enorme consumo de agua y el uso de sustancias químicas cancerígenas o muy venenosas. Los derrames de petróleo en aguas profundas tienen riesgos e impactos excesivos, inaceptables bajo cualquier criterio ecológico y social.  No hay justificación alguna para la introducción de estas tecnologías tan letales.  

  4. La promoción de centrales nucleares, agrocombustibles y grandes eólicas y solares no sólo confirma el agotamiento del gas y petróleo convencional, sino confirma la desesperación de los grandes inversionistas y los gobiernos ante la calamidad que representa el consumo de los combustibles fósiles: son salidas falsas a la nocividad extrema  y agotamiento del carbón, gas y petróleo, sea por su excesivo riesgo, contaminación y costo- en el caso de la nuclear- o por el enorme daño social y ambiental que las demás opciones producen.   

  5. Es indispensable dejar bajo tierra el 80% del carbón, el petróleo y el gas, en el menor tiempo posible. La reducción radical de emisiones que dañan el clima es un asunto  extrema urgencia en todo el mundo. El consumo de los combustibles fósiles( carbón, petróleo y gas) es la causa principal   del calentamiento del sistema climático de la Tierra.  De acuerdo con el Quinto Informe de Evaluación del  IPCC o Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, aprobado en 2013, nos dice[1] " Desde la década de 1950 muchos de los cambios observados no han tenido precedente en los últimos milenios" "Cada uno de los tres últimos decenios ha sido sucesivamente más cálido en la superficie de la Tierra  que cualquier decenio anterior desde 1850" "la principal contribución al cambio climático proviene del aumento en la concentración de CO2 en la atmósfera que se viene produciendo desde 1750" "Es sumamente probable que la influencia humana haya sido la causa dominante del  calentamiento observado desde mediados del Siglo XX" "Es probable que para fines del siglo XXI la temperatura global en superficie sea superior a 2 grados … en varios escenarios". No obstante, varios grupos de científicos de países desarrollados no son tan conservadores como el muy asediado IPCC y pronostican 4 y hasta 8 grados de aumento de la temperatura en este siglo, lo que provocaría catástrofes ineditas y la posibilidad de la desaparición de la mayor parte de la humanidad.

  6. En las últimas cumbres del clima arrecian las protestas de las organizaciones indígenas, campesinas, sindicales, urbanas, ecologistas, de derechos humanos, al grito de "Cambiemos el sistema no el clima". Fueron necesarios los atentados de diciembre de 2015 en París, horas antes de la cumbre del clima COP-21, para frenar las más grandes manifestaciones mundiales de la historia, contra los gobiernos y las corporaciones, por los asuntos del clima. El desastre climático no lo crea el ser humano, lo crea el 1 % que domina al mundo: los banqueros, los grandes empresarios, los políticos, un cierto número de científicos: las altas clases sociales.

  7. El consumo de energía, después de cierto umbral, corrompe al cuerpo social y degrada a la persona humana.  A mayor consumo personal de energía, mayor anomia y violencia social; mayor angustia, stress y destrucción de la familia y la comunidad. Los altos consumos de energía tienen efectos sicológicos, sociales, económicos y culturales devastadores: destruyen la convivencia humana, la autonomía de las personas y las comunidades, la justicia, la Paz, la democracia y la soberanía de los países empobrecidos por la economía moderna globalizada. El consumo de energía en Estados Unidos se sitúa al menos diez veces arriba del umbral de la convivencialidad. México está unas cuatro veces arriba de este umbral. Quienes consumen más imponen el despilfarro de la energía y la devastación climática y ecológica.

  8.  La demanda ecologista Consumo Convivencial de Energía cumple con esta consideraciones.

DEMANDA: CONSUMO CONVIVENCIAL DE ENERGÍA.- Las constituciones, las leyes, los grandes acuerdos políticos  que imperen en la Cuenca del Valle de México deben establecer la obligación de los gobiernos de conservar en todo momento un Consumo Convivencial de Energía: eliminar cualquier consumo de electricidad que provenga de centrales nucleares o de centrales termoeléctricas, con base en la combustión de carbón, petróleo, gas, madera, o de grandes hidroeléctricas o de grandes instalaciones solares o eólicas. Eliminar cualquier consumo de gas o gasolinas producidos por la extracción de gas y petróleo por medio del fracking  o en aguas profundas o gasolinas con agrocombustibles. Eliminar cualquier consumo de energía que destruya la ecología, las culturas, la sociedad, la economía popular, la autonomía de los pueblos, ejidos, barrios y colonias y la relación entre los seres humanos.    

 Esta garantía debe traer aparejada la máxima diversidad de formas de producir energía en pequeña escala (artesanales en gran medida), el menor despilfarro de energía, la menor contaminación del aire, el menor daño al clima de la Tierra, la menor violencia social, la mayor autonomía de los pueblos, ejidos, barrios y colonias, el consumo menos dañino de energía.  Los grandes consumos de electricidad, gas y gasolina deben ser considerados como ecocidas o genocidas, como crímenes de lesa humanidad.

CAMBIO (TRANSICIÓN) HACIA EL CONSUMO CONVIVENCIAL DE ENERGÍA

 Es necesario incluir en cualquier constitución, legislación o acuerdo político de la Cuenca del Valle de México, un artículo transitorio que establezca un período de reconversión o reestructuración de las formas de producir y consumir electricidad, gas, gasolinas, combustibles; un periodo de transición, para la realización de los cambios radicales que se requieren, antes de 10 años, con el fin de lograr el Consumo Convivencial de Energía. Para conseguir esta reconversión se deben incluir obligadamente las medidas siguientes en la Cuenca del Valle de México:

  1. Programas permanentes en las organizaciones sociales y las universidades, de investigación, información y reflexión en torno a los daños, riesgos o impactos generados por la producción y el consumo de electricidad, gas, gasolinas, petróleo.

  2. Eliminar cualquier legislación, reglamento o norma que prohíba, impida o desaliente la producción de electricidad, gas o gasolina en cualquier pueblo, ejido, barrio, colonia, comunidad, para su consumo en la misma localidad: relocalización energética.

  3.  Legislar sobre las formas artesanales e industriales de producir y consumir electricidad, gas, gasolinas y otros combustibles:las decisiones principales sobre estos asuntos se construyen en las asambleas de las plazas públicas de los pueblos, ejidos, barrios y colonias, en las asambleas de la delegación, alcaldía, municipio o ciudad, y en las asambleas de las alcaldías y municipios de la Cuenca. 

  4. Legislación y programas de apoyo a la relocalización de la economía regional: creación de autonomía  energética de los pueblos, ejidos, barrios y colonias de la Cuenca del Valle de México;  a los cultivos urbanos-urbicultura-, y al intercambio de sus productos; a la producción artesanal. Apoyos con créditos fondo perdido.

  5. Programa regional de la Cuenca del Valle de México, para la reducción severa del uso del avión y trenes rápidos; para la eliminación de los grandes bombeos de agua, el uso masivo del automóvil,  el uso extendido del gran transporte colectivo- trenes de cercanías o suburbanos, Metro, Metrobus-, la gran industria, las grandes iluminaciones, secados, lavados. 

     

 

 

 

    

 



[1] Resumen para responsables de políticas del IPCC