jueves, 2 de febrero de 2012

La amenazante torre de 60 pisos en el pueblo de Xoco; el cáncer de la verticalización urbana

La amenazante torre de 60 pisos en el pueblo de Xoco; el cáncer de la verticalización urbana
La construcción de grandes torres (verticalización urbana) tiene propósitos que se ocultan a la mayor parte de la población: no sólo sirven para irradiar el poderío, fuerza o señorío de sus propietarios y deslumbrar a los amantes del poder, la opulencia y la extravagancia, también, sirven para someter a una zona urbana y a una ciudad a los designios inmobiliarios, urbanísticos, financieros, económicos y políticos de sus inversionistas. Como en el ajedrez, las torres sirven para crear nuevas relaciones de poder, abrir posibilidades de ataque, apoyar futuras acciones ; sirven para introducir cambios masivos en el uso del suelo en la zona urbana afectada y en la ciudad: lanzan poderosas ondas de urbanización o reurbanización o, según sus promotores, de "ordenamiento urbano": detonan los "huracanes urbanizadores" ,impulsados por la brutal elevación de los precios de los terrenos en la zona, proceso que puede continuar por varios años ; estos "huracanes urbanizadores" alteran todos los días el uso del suelo en la localidad, con lo que cambian en pocos meses o años la densidad y tipo de las áreas verdes, la vivienda, el comercio, los servicios: cambian profundamente el equilibrio urbano de la zona y sientan precedentes en la urbanización de la ciudad.
Las colonias o barrios junto a estas torres se convierten en su "patio trasero", ya que reciben los peores impactos ambientales de estas insidiosas infraestructuras: las entradas y salidas de sus aguas, sus transportes, sus insumos, su basura, sus residuos tóxicos, además, de su emisión de humos, vapores, ruidos; en la proximidad de estas torres, ven proliferar el comercio, los sumideros, los"vacíos nocturnos", la "tierra de nadie", los hechos violentos y los altos costos de la vida. Observan cómo expulsan a los antiguos vecinos, cómo disparan el número de usuarios en la zona y atraen nuevos residentes con muy poca vocación de arraigo y amor por la comunidad (son desarraigados a la búsqueda de nuevos lugares para residir un tiempo no muy largo). Como los hongos, la construcción de una gran torre provoca la construcción de más torres junto a ella; más grandes en los años siguientes. Por su explosivo crecimiento, estos megaproyectos disparan la demanda de nuevos servicios públicos en la zona, especialmente de nuevas vialidades, ya que los usuarios de estas torres en su gran mayoría viven muy lejos de ellas y utilizan los autos más grandes posibles; por el uso excesivo de energía, productos químicos y materia orgánica, demandan exorbitantes cantidades de agua per cápita y producen emisiones, descargas de aguas altamente contaminadas. Funcionan como si fueran bombas atómicas que explotaran en cámara lenta. Debido a sus potentes chantajes, sus inversionistas reciben enormes subsidios gubernamentales que son pagados con los impuestos de la mayoría de los habitantes de la ciudad. Imponen en la zona las administraciones delegacionales y vecinales que les convienen; alteran la política local.
En el pequeño pueblo de Xoco, uno de los viejos pueblos del Anáhuac que aún subsisten precariamente dentro de esta aberrante, horrenda y destructiva urbanización de la ciudad de México, se construye una amenazante torre de 60 pisos y otra menor de 22 pisos, con el pretencioso nombre de Ciudad Progresiva; en el nombre lleva la consigna, la amenaza: reproducirse: re urbanizar: crecer desmesuradamente como un tumor cancerígeno de la ciudad. La causa: de acuerdo con los urbanistas oficiales, los diputados locales y el gobierno del DF, las grandes vialidades le pertenecen a los grandes capitales, para que hagan lo que quieran, independientemente de que sean capitales extranjeros o nacionales, sean bien o mal habidos (¿qué diferencia existe hoy en día cuando grandes bancos internacionales son acusados frecuentemente de dedicarse al lavado de dinero y a la fabricación de burbujas financieras?). ¡Claro!, los gobernantes están para recibir instrucciones de estos grandes capitales; para ganarse muy buenas comisiones en paraísos fiscales, si lo desean fervientemente, y desde luego, para acallar a la opinión pública con las explicaciones legalistas y desarrollistas necesarias, sobre los proyectos que exigen estos insolentes patrones - las leyes, normas y reglamentos urbanos han sido impuestas hace buen rato por sus cabilderos- y enviar, si lo vecinos se rebelan, diez granaderos por cada uno de ellos, para apalearlos con aplicación y acusarlos de violentos ante los jueces. La idea del desarrollo es un engendro vendido mundialmente por los estadounidenses desde hace más de medio siglo que todavía sigue teniendo buen efecto en la ingenua población mexicana, desde luego, con la gran ayuda de escuelas y universidades.
La competitividad de la ciudad de México posiblemente se mejora, pero, se hunde la calidad de vida del 99% de la población y se encarece y complica mucho el futuro de la ciudad. En lo inmediato, por causa de estos megaproyectos, podemos esperar marcados aumentos en los impuestos de la ciudad en los próximos años y desde luego, la muerte de otro muy valioso antiguo pueblo. Estas torres son un "hoyo negro" urbano que absorbe la vida de la ciudad y la despoja de su potencial. Son reflejo del desprecio de los gobernantes y grandes empresarios por la sociedad y la Naturaleza; son una prueba más de que los empresarios y los políticos concentran ya un poder excesivo y no tienen contrapesos que contengan sus habituales excesos; revelan el sometimiento del 99% de los ciudadanos a las exigencias de la acumulación del capital; la ciudad está ya en manos del guasón o de Nerón. El "ordenamiento urbano" que nos impone la mundialización de Davos deshumaniza nuestros pueblos, colonias y barrios; acaba con la esencia de las ciudades: la convivencia humana; mata a la democracia; pavimenta el camino hacia el Perverso Fin de la Ciudad.
¡NO MÁS TORRRES EN LA CIUDAD DE MÉXICO!
¡NO MÁS MEGAPROYECTOS EN MÉXICO!
¡SÍ A LAS COMUNIDADES Y CIUDADES AUTÓNOMAS!


-- 
Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 
Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México
 ¡DESCRECIMIENTO O EXTINCIÓN!  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por tu valiosa aportación, PueblodeXoco en Facebook, twietter, y gmail es el medio por el cual hemos ido evidenciando las anomalías de la mega obra de Ideurban Ciudad Progresiva. Saludos desde El Pueblo de Xoco!

Hugo Illescas dijo...

Es una gran reflexión que debemos apoyar. Muchas gracias por compartir tu análisis. Esta verticalización del espacio urbano nos está mostrando el poder de la globalización, el cual se muestra no solo en las cuidades ricas, sino en cualquier rincón del mundo; como ejemplo, el pueblo de Xoco entra ahora en está dinámica global.
Saludos.