domingo, 25 de octubre de 2015

Fwd: The Guardian difunde la historia de "Droncita", la "activista" que pide la renuncia de EPN

The Guardian difunde la historia de "Droncita", la "activista" que pide la renuncia de EPN

 / Sin Embargo octubre 19, 2015 - 16:49h 2 Comentarios

"Droncita" es una nueva activista que a través del graffiti protesta contra el Estado mexicano y pide la renuncia de Peña Nieto. ¿Quién está detrás de esta idea?

Ciudad de México, 19 de octubre (SinEmbargo).- El colectivo Rexiste está usando un vehículo aéreo no tripulado, para "vomitar" pintura roja y "desfigurar" la imagen del Presidente Enrique Peña Nieto pintada en graffiti, como una forma de desafiar al Estado mexicano y exigir la renuncia del mandatario nacional tras la desaparición hace más de un año, de los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Iguala, Guerrero.
El drone bautizado como "Droncita", está anunciado por el propio colectivo como el primer avión no tripulado "artista que pinta graffitis" en México, y es utilizado por los opositores de Peña Nieto para una nueva estrategia en su protesta, "una manera propia y especial de expresar su desdén por el acosado Presidente de México", se lee en un reportaje publicado en el diario británico The Guardian, con el patrocinio económico de la Fundación Bill y Melinda Gates.
"En lugar de salir a las calles, que se cierne sobre ellos. En lugar de bramar sus quejas, los niveles de un bote de spray de pintura vomitan su contenido sobre un retrato de Peña Nieto, hasta que su cabeza se pierde en una mancha de color rojo sangre", se lee en el reportaje firmado por Sam Jones.
Cuando las marchas y las protestas no son suficientes, las armas en la lucha contra una "dictadura militar que crece en medio del silencio internacional" son el humor, el ridículo, el arte, y ahora, un robot volador, llamado "Droncita", señala The Guardian.
Imágenes que impactan. Por ejemplo, en otra de las obras del colectivo se adaptó una cita usada por el escritor Antoine de Saint-Exupéry en su obra maestra El Principito, para así destacar la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinpa. Dice así: "Un día vi el sol 43 veces".
"Un día vi el sol 43 veces". Foto: Rexiste
"Un día vi el sol 43 veces". Foto: Rexiste
Droncita es la nueva recluta al movimiento de protesta que estalló en el país después de Peña Nieto fue elegido en 2012, y que ha aumentado a raíz de la desaparición sin resolver de 43 estudiantes de Ayotzinapa, dice el reportaje de The Guardian.
"El caso [de Ayotzinapa] se ha convertido en un símbolo de la cultura de la narco-violencia, la corrupción y la impunidad en un país donde, según la ONU, más de 150 mil personas murieron entre diciembre de 2006 y agosto de este año y en donde también se estima que al menos 26 mil personas han desaparecido desde 2007, muchos como consecuencia de las desapariciones forzadas", señala el rotativo británico.
"NADIE ME CONTROLA, ES HORA DE CAMBIARLO TODO"
"Nadie me controla, es hora de cambiarlo todo", se lee en la página oficial del colectivo Rexiste en la que presenta y define a "Droncita". Foto: Rexiste
"Nadie me controla, es hora de cambiarlo todo", se lee en la página oficial del colectivo Rexiste en la que presenta y define a "Droncita". Foto: Rexiste
"Nadie me controla, es hora de cambiarlo todo", se lee en la página oficial del colectivo Rexiste en la que presenta y define a "Droncita".
"En este punto de quiebre la única solución es DESENCUARTELAR LA VERDAD para obtener justicia. Ayotzinapa es el inicio de una historia, nuestra historia. Quienes dicen estar de nuestro lado mientras nos asesinan tienen que largarse. Cumplir las exigencias de las familias es lo mínimo. No aceptaremos un no por respuesta", señala el colectivo en un video publicado a finales de septiembre en la plataforma YouTube.
En el material de archivo de Droncita se observa al vehículo aéreo no tripulado pulverizar pintura sobre el rostro presidencial, acompañado de una voz en off en el que se dirige tanto al pueblo de México, como a su líder, acusando al Estado y a las fuerzas de seguridad de la participación en la desaparición de los estudiantes.
"Este no es el país que soñaste", se escucha en la grabación. "Pero tu ya sabes eso. Ayotzinapa fue sólo el comienzo de nuestra historia, y de su fin. Ha intentado pedir la verdad en sus cuarteles. Ha intentado engañarnos. Es hora de cambiarlo todo".
Rexiste, cuyo nombre es una derivación de las palabras resisten y existen, derivó del movimiento #YoSoy132 que surgió para oponerse a la candidatura de Peña Nieto y denunciar al "gigante" Televisa por tratar de "imponer" en el país el sesgo de su cobertura mediática.
"Hasta la llegada de Droncita, el colectivo era más conocido por entregar un veredicto muy público sobre Ayotzinapa, embadurnando la enorme plaza central de la Ciudad de México, el Zócalo, con 30 litros de pintura y tres enormes, palabras inequívocas: 'Fue el Estado'".
A pesar de una afición por los lemas, señala The Guardian, Rexiste está poco dispuesto a etiquetarse a sí mismo. Foto: Rexiste
A pesar de una afición por los lemas, señala The Guardian, Rexiste está poco dispuesto a etiquetarse a sí mismo. Foto: Rexiste
A pesar de una afición por los lemas, señala The Guardian, Rexiste está poco dispuesto a etiquetarse a sí mismo.
"No somos un colectivo de artistas o activistas", dice el colectivo, que naturalmente, no posee un portavoz. "Operamos en el espacio público, hackeamos el discurso político y hacemos lo que hacemos porque es parte de nuestra vida cotidiana. Existimos porque nos resistimos".
Sus armas en la lucha contra una "dictadura militar que crece en medio del silencio internacional" son el humor, el ridículo, el arte, y ahora, un robot volador, indica el rotativo británico.
"'Droncita' solamente nació hace un par de semanas, pero ella ya es profundamente amada y sus videos han sido compartidos a través de las redes sociales", dice el colectivo. "El impacto ha sido sorprendente y creemos que refleja la necesidad de renovar las formas en que nos involucramos en el debate público. Las protestas y las marchas son necesarias, pero no suficientes".
El siguiente paso del colectivo es recaudar fondos para pagar por la investigación y el desarrollo, ya que planean compartir los planes de hardware y software para que cualquiera pueda construir su propia versión de "Droncita".
Mientras tanto, su "hermana pequeña" ha ayudado a abrir un nuevo frente en la lucha contra el Estado, dice el reportaje.
"Droncita ha llegado desde el futuro para recordarnos que podemos cambiar todo", dice Rexiste. "Ella nos da otra perspectiva y nos permite vernos a nosotros mismos como somos, incluso si no podemos verlo: tan grandes y tan organizados. El objetivo es la defensa de la vida y de la dignidad. Es una lucha contra el autoritarismo".

lunes, 19 de octubre de 2015

[Red-Ecomunidades] El tiempo que diariamente perdemos en el transporte urbano de la ciudad de México destruye la ecología, el clima, las culturas, la ciudad, la salud, la economía y la política, y hace infernal nuestra existencia.

El tiempo que diariamente perdemos en el transporte urbano de la ciudad de México destruye la ecología, el clima, las culturas, la ciudad, la salud, la economía y la política, y  hace infernal nuestra existencia.

Texto discutido en el Conversatorio-desayuno del 1 de octubre de 2015 de la Red en Defensa de la Ciudad de México y ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México y sometido a consulta hasta el 14 de octubre de 2015

Hoy en día la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de México y de la Cuenca del Valle de México pierden más de 4 horas en el transporte urbano, ya sea en transporte colectivo o en automóvil BMW, Rolls Royce o Cadillac, o sobre las vías del Metro o de trenes suburbanos, o sobre pavimentaciones de Segundo Piso, deprimidos, distribuidores viales, autopistas urbanas, arcos viales, circuitos interiores, periféricos, ejes viales, avenidas y calles. En pocos años perderán irremediablemente más de cinco horas diarias si no hay conciencia entre sus habitantes de la radical alteración urbana que provoca el transporte en todas las ciudades modernas. En cualquier ciudad del mundo, el automóvil, el Metro, el Metrobus, las "vías rápidas", la infraestructura de transporte, inducen un continuo aumento en el tiempo perdido diariamente por los usuarios de todo tipo de transporte. Es inherente al transporte la contraproductividad. El llamado desarrollo urbano" descansa principalmente en el "ordenamiento" urbano que genera el transporte urbano. Las ciudades se hacen a la medida y a las exigencias del automóvil y el transporte colectivo.  Los Ángeles, Ca, una ciudad intervenida hace unos 80 años por grandes empresas petroleras y fabricantes de autos, con el fin de crear una ciudad modelo para el uso intensivo del automóvil, tiene ahora más del 60% de su superficie dedicada a los autos y la mayor concentración de vías rápidas en el mundo y  es ya una ciudad en la que se pierden más de cuatro horas diarias promedio en el transporte en auto. Un fracaso estruendoso.   

Como lo advierten Jean Pierre Dupuy y Jean Robert[1], el transporte disloca el tiempo y el espacio: produce la urbanización que conviene a la economía dominante que sólo beneficia a una minoría.  El transporte urbano no solo desplaza personas y carga, sino desplaza también los usos del suelo; no hay manera de frenar este proceso por medio de programas y normatividades  urbanas. Como lo señala Arturo Soria y Puig[2], el desarrollo del transporte sirve paradójicamente para acercar puntos y alejar usos del suelo. Dos son las fuerzas que operan para que se verifique ese fenómeno. La primera derivada de las necesidades espaciales del transporte, en especial del automóvil que requiere para su funcionamiento una gran cantidad de espacio que se quita del que necesitan otras actividades humanas, las cuales se ven obligadas a expandirse por el territorio. Al aumentar su velocidad, el auto ocupa más y más superficie de circulación y circulan menos personas. En círculo vicioso, el aumento de las distancias entre las distintas actividades genera más desplazamientos motorizados que acaban reclamando nuevo espacio que devorar.

La segunda fuerza que actúa en la misma dirección es la especialización de los usos del suelo. La practica urbanística conduce a la creación de espacios monofuncionales en los que únicamente se verifica una actividad urbana: grandes áreas comerciales, polígonos de servicios, barrios o colonias dormitorio (por el transporte casi todas los son), áreas de ocio especializado o incluso áreas o zonas de predominio escolar o de salud (ciudades universitarias o de la salud). De esta manera se incrementan las distancias entre los distintos usos; cada vez menos actividades quedan cerca, a distancias fáciles de recorrer andando o en bicicleta. Un resultado significativo de todo este proceso de alejamiento de usos del suelo es el crecimiento de áreas metropolitanas al margen de su evolución demográfica. En Europa, ciudades en franca estabilización demográfica, tienen crecimiento en sus manchas urbanas. Las distancias recorridas han crecido en paralelo a la especialización del uso del suelo, con el consiguiente resultado de una mayor dependencia del motor para realizar actividades cotidianas. Lo más grave de la transformación espacial que impone el transporte urbano y en particular el auto no es tanto las distancias físicas, sino el cambio en las distancias psicológicas y de los comportamientos sociales que acarrea.  En los últimos 40 años se produce una sustancial transformación de la autonomía de los niños y los ancianos para desplazarse. En Inglaterra, en los años 70 un 80% de los niños entre 7 y 8 años se desplazaba andando al colegio, en  los 90 esta cifra había caído al 9 %. Ahora los adultos, especialmente las mujeres, son choferes de niños y ancianos. Los lejanos hipermercados han sustituido a las tiendas de barrio.  Quienes acceden al automóvil tienen que dedicar una parte creciente de su tiempo libre a establecer relaciones de lejanía y sus relaciones interpersonales se reducen significativamente: muere la vida familiar, comunitaria y cultural.

Por otra parte, el transporte urbano produce  discriminaciones sociales mayores: el automóvil es un privilegio de una minoría social – en México, no más del 20 % de la población- que tiene acceso a este tipo de transporte y que destruye la existencia  una gran parte de la población de la Cuenca del Valle de México, pues reduce mucho sus posibilidades de desplazarse autónomamente.  La opinión del automovilista puede pesar algo así como la opinión de cien ciudadanos sin automóvil, ya que consigue imponer las vías rápidas que necesita, eliminar los impuestos a las gasolinas, a los autos, a los estacionamientos y crear códigos penales que favorecen la impunidad de muchos de sus actos delictivos: es un ciudadano "pesado" que hace surco por donde se desplaza: los árboles, las áreas verdes, los barrios populares, son eliminados para favorecer la circulación de los ciudadanos que utilizan el auto. En cambio el peatón y el ciclista se ven obligados a vivir en un mundo "del otro lado del parabrisas", un mundo de alto riesgo, muy hostil donde habitualmente debe, además, convertirse en un torturado "usuario del transporte público". El peatón, el ciclista y el usuario del transporte sienten toda la miseria, el sentimiento de abandono, impotencia, exclusión, pobreza "moralmente sentida", desesperación, segregación que acompaña a su condición marginal. De acuerdo con Ivan Illich[3], las personas que no tienen auto pierden el uso efectivo de sus pies porque el automóvil ejerce un monopolio radical sobre la locomoción; ahora deben comprar kilómetros-pasajero para ir de aquí a allá. El medio geográfico paraliza sus pies. El espacio se ha convertido en una infraestructura destinada a vehículos¿Esto quiere decir que los pies son obsoletos? Desde luego que no. Los pies no son "medios rudimentarios de transporte personal" como nos lo quieren hacer creer algunos responsables de las redes carreteras.
 

En EU el automóvil cobra cada año cerca de 90,000 vidas humanas, 20% más del equivalente a las víctimas de la guerra de Vietnam; en México cobra más de 20,000 vidas humanas. En México los accidentes de tránsito constituyen la principal causa de muerte no natural y la primera causa de muerte, incluida la natural, en el tramo de edades comprendido entre los 18 y los 25 años y por último, los accidentes de tránsito constituyen la principal causa de minusvalías y discapacidades de la población, probablemente entre el 60 y el 80% de ellas.  El uso del auto es responsable principal de la contaminación del aire de la Cuenca del Valle de México y de las decenas de miles de muertes y  enfermedades que anualmente se producen en este territorio derivadas de esta actividad.

La economía globalizada profundiza los efectos nocivos del transporte urbano en la urbanización. Desde hace unas dos décadas entramos en la era de la HIPERMOVILIDAD (Mover a México), consigna que en los hechos implica "Vivir para transportarse" y anular las demás actividades del ser humano: familiares, comunitarias, culturales. El uso del auto fomenta los viajes diarios cada día más lejanos y el abandono de los servicios de proximidad, a los que se puede llegar  a pie o en bicicleta; fomenta la dependencia de sitios o servicios cada día más lejanos, para acceder a un empleo o a una gestión o a una diversión; impulsa la eliminación de la caminata y el uso de la bicicleta; es el responsable principal del continuo aumento del tiempo perdido diariamente en el transporte urbano; disloca el tiempo y el uso del suelo en el territorio. El auto impone su ley en la ciudad: impone la obligación de utilizar auto a quienes tienen una pequeña posibilidad de hacerlo; impone sus exigencias de espacio, pavimentos, semáforos, policías, servicios, obras, presupuestos en aumento, reglamentos y leyes a modo; impone la injusticia, la impunidad, la falta de respeto a la Ley; por su publicidad y su mercadotecnia impone, además, aspiraciones y simbolismos degradantes: tener un buen auto significa "superarse", tener un mejor trato social, más inteligencia y cultura, poder sobre los demás, mayor atractivo sexual, elegancia, mistificación. El uso del auto crea una mentalidad maligna: El Volante, que se caracteriza por el desprecio por el peatón y el ciclista, por quienes no tienen auto,  la incomprensión de los problemas sociales y culturales, la actitud arrogante, agresiva, insolente, autoritaria  y el individualismo y falta de interés por el bien común. Desde luego, no todos los automovilistas tienen esta mentalidad y esta actitud, pero, la gran mayoría la tienen porque la maquina degrada su visión del mundo.

No podrán frenarse el continuo aumento del tiempo perdido en el transporte urbano de la ciudad de México y otros problemas derivados del uso excesivo del auto en esta entidad, sin la conciencia social del enorme potencial humano que tiramos a la basura con el tiempo que perdemos diariamente en el transporte urbano; sin la conciencia de que este desastre en la movilidad urbana sólo favorece los vicios y las pulsiones inconfesables de una pequeña minoría y perjudica a la gran mayoría.  Mientras nos transportamos no descansamos, no aprendemos, no hacemos ejercicio, no nos divertimos, no ganamos dinero: es el tiempo más miserable de nuestras vidas. El Buen Vivir o la "calidad de vida" se caracterizan por la brevedad del tiempo que dedicamos al transporte urbano. Únicamente la aplicación de severas leyes, reglamentos y la eliminación de superficies publicas dedicadas al estacionamiento o a la circulación de autos, pueden frenar el desastre ecológico, social, económico y político creado por el uso excesivo del automóvil en la ciudad de México. La nueva Ley de Movilidad del DF, promovida inicialmente por nuestro grupo en 2004, degradada por la mentalidad de automovilista que la promovió y la aprobó, recoge muy pobremente los postulados ecologistas que le dieron vida y permanece muy cargada de los muy nocivos conceptos transportistas de la vieja Ley de Vialidad y Transporte, por lo que no representa todavía la legislación local que necesitamos para reducir radicalmente el uso excesivo del auto en la ciudad de México. Sólo con medidas radicales contra el uso del auto podrá frenarse el continuo aumento del tiempo perdido diariamente en el transporte urbano de la ciudad de México.

Red en Defensa de la Ciudad de México, ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México, ¡Salir del petróleo! ¡Descrecimiento o colapso!

Adriana Matalonga, Alejandro Domínguez Suberbie, Ángel Pujalte, Eduardo Farah, Edgardo Mota, Miguel Valencia, Rodolfo Buentello.



[1] La Tahison de l'opulence, Seuil, Paris

[2] ¿A qué se llama transporte?. Revista "Ciudad y territorio" Madrid,1980

[3] Dans le mirroir du passe

lunes, 12 de octubre de 2015

Rodolfo Buentello: Día internacional del fracking

Dice Rodolfo Buentello <combatientecologista@gmail.com>
Fecha: 12 de octubre de 2015, 16:46


Compañer@s interesados en el tema.

Comparto mi texto presentado esta mañana, así como algunas ligas referente al mismo que debe de ser pasado "voz a voz" para generar a tiempo una conciencia ecológica que nos ayude a tener los suficientes argumentos para decirle NO a esta tecnología.
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El fracking y sus repercusiones sobre la ecología, las comunidades y el territorio mexicano

       Resumen de un panorama de la situación del fracking en nuestro país, presentado el 12 de octubre de 2015,

         en el Centro Kuii, con motivo del día internacional contra el fracking. Por Rodolfo Buentello

A la aprobación de la reforma energética de Peña Nieto, le viene añadida de manera perversa y callada la 

implementación en nuestro país de la denominada fractura hidráulica, mejor conocida como fracking, 

tecnología que tiene como finalidad: seguir extrayendo y abasteciendo de petróleo y gas baratos a los 

grandes consumidores mundiales. Dicha reforma, es una vez más consecuencia de la política clientelista 

del gobierno mexicano con sus socios estadounidenses, ingleses, franceses, italianos, españoles y de otros 

países asiáticos, que se ejemplifica con la firma de acuerdos y tratados de libre comercio, como el 

Acuerdo Transpacífico (ATP). Por ello, además de cuestionar el actual modelo energético basado en 

dichos combustibles fósiles, y que son cada día más costosos y difíciles de extraer, es urgente 

pronunciarse en contra del fracking debido a sus desastrosas repercusiones que tiene sobre la ecología, 

las comunidades y el territorio, situación demostrada a partir de la experiencia internacional, y a la que 

nuestro país no puede estar exenta. Por lo anterior, no cabe duda que las principales víctimas serán los 

ciudadanos, no solo de índole urbana, sino también los campesinos e indígenas, quienes se verán 

forzados a abandonar sus tierras para que compañías petroleras y gaseras transnacionales se apropien de 

los recursos que hay en el subsuelo, a cambio del detrimento de la ecología de un determinado territorio, 

ya que como bien es sabido, estas compañías a su paso van dejando como legado una serie de 

contaminaciones que desencadenan principalmente en enfermedades y muerte no solo para dichas 

comunidades, sino también contribuyen a la pérdida de los ecosistemas y la biodiversidad.

En principio, el fracking pone en riesgo la disponibilidad del principal recurso vital para todo ser vivo, ya 

que demanda enormes volúmenes de agua —entre 9 a 29 millones de litros por pozo— durante el 

proceso de perforar e inyectar líquido dentro de la tierra a altas presiones para fracturar las piedras de 

esquisto o lutitas (shale) a una profundidad promedio de 5 km, más 2 a 3 km en sentido horizontal1, 

además de una mezcla adicional de más de 300 sustancias químicas —entre tóxicos, cancerígenos y 

mutagénicos2—, muchas de las cuales no han sido probadas argumentándose como "secreto industrial" 

para ocultar información3; ya que ocasionan la contaminación del suelo, del aire, y del agua, tal como se 

muestra en diversos documentales como los multipremiados "Gasland" y "La guerra del fracking"4, 

donde se evidencian las repercusiones de esta perniciosa tecnología sobre la ecología, las comunidades y 

el territorio donde es implementada. Cabe mencionar que el fracking ha sido prohibido en países como 

Francia, Bélgica, Bulgaria, Alemania o España, en este último hay municipalidades y regiones que se han 

declarado territorios libres de fracking; así como en comunidades de los estados de Nueva York, Nueva 

Jersey y Vermont, en Estados Unidos, y Quebec, en Canadá; y también ha sido rechazado por muchos 

pueblos originarios en diferentes partes del mundo, como los mapuches en Argentina5 y los yawuru en 

Australia6.

En México, los territorios con reservas probables de gas shale se ubican en los estados de Chihuahua, 

Coahuila, Nuevo León, donde en los dos primeros aún habitan las culturas del desierto, como son 

comanches, hopis, navajos, sunis, tarahumaras, tepehuanes y kikapúes7; además de los estados de 

Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla, particularmente en la región huasteca y la Sierra 

Norte de Puebla, donde confluyen territorios huasteco, tepehua, otomí, nahua y totonaca8, todos estos 

grupos indígenas se han destacado por tener una cultura del agua que sigue vigente y arraigada. A la par 

de esta riqueza étnica hay que destacar la diversidad ecológica como es el gran desierto de Chihuahua, 

uno de los desiertos biológicamente más ricos y diversos del mundo, ya que incluye una quinta parte de 

las especies de cactáceas del mundo, más de 250 especies de aves, 200 de peces, 120 de reptiles y 25 de 

anfibios, además es donde nacen los afluentes que alimentan al río Bravo, siendo el río Conchos el 

principal tributario, éste además sufre una creciente sobrexplotación que puede llevar a la extinción de 

dos especies acuáticas endémicas; por su parte, los ríos Florido, San Pedro, y Chuvizcar, en su recorrido 

irrigan varias ciudades del estado de Chihuahua beneficiando desde agricultores de gran escala, hasta 

remotas comunidades indígenas y a la vida silvestre9. 

No obstante, aun y cuando en algunas regiones de los estados del norte presentan escasez de agua y 

problemas de sequía, cobran relevancia ecológica las cuencas de Sabinas hasta Piedras Negras, así como 

la Cuenca de Burgos; ambas, abarcan los estados de Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León. En el caso del 

estado de Coahuila, donde desde hace cinco años se ha implementado el fracking como parte de los 

trabajos de exploración, se encuentra el acuífero denominado "Piedras Negras-Allende", del cual se 

estima le quedan 20 años de vida antes de que entre en crisis de desabasto, y cuya disponibilidad media 

anual es de 18.7 millones de metros cúbicos al año, y de donde se ha contemplado obtener el agua para 

el fracking; por lo que, de perforarse 10 mil pozos se requeriría entre 90 y 290 millones de metros cúbicos 

de agua10. Asimismo, se ha alertado que el agua puede ser trasvasada de otras cuencas, tal situación 

concierne al proyecto hidráulico denominado "Monterrey 6", un acueducto de 365 Km de longitud y cuya 

agua provendrá del río Pánuco de Veracruz ¿está pensado para beneficio de los habitantes de Nuevo León 

y sus necesidades humanas y productivas, o bien para promover, en lo fundamental, las cantidades 

navales de agua que requiere la perforación de pozos para obtener el gas shale?11Mientras la pregunta 

se esclarece, en el ejido El Llano, ubicado a unos 100 Km al sureste de Monterrey, importante al 

encontrarse en una región citrícola, el desabasto y contaminación de los acuíferos sería desastroso para 

los productores. 

Por otra parte, el grado de contaminación que presentan las aguas residuales, debido a las sustancias 

utilizadas, pone en riesgo la salud de las comunidades y la integridad de los ecosistemas, ya que si esta se 

filtrara hacia los acuíferos, tal como ha sido comprobado en diferentes partes del mundo, ocasiona 

severos daños en órganos como piel, ojos, riñones y en los sistemas respiratorio, gastrointestinal, 

nervioso, inmunológico y cardiovascular, principalmente por las sustancias conocidas por su abreviación 

en inglés como BTEX (benceno, tolueno, etilbenceno, y xileno)12. Cabe mencionar que, en algunas zonas 

residenciales cercanas a los pozos de fragmentación perforados, los niveles de benceno han sido 30 veces 

las concentraciones que se puede encontrar en el aire de una gasolinería cuando se llena el tanque de un 

vehículo13; mientras que, las concentraciones de gas metano y etano en el agua de consumo humano, de 

acuerdo a estudios, pueden llegar a 6 y 23 veces respectivamente superiores a lo normal en los pozos 

situados a un kilómetro de la prospección14. Por lo tanto, mientras no se cuente con un tratamiento de 

las aguas residuales derivadas del fracking, existe el riesgo de que estas se evaporen y generen lluvia 

ácida dañando al suelo, los cultivos y a las personas; ya que, al emplearse presas de jales, existe el riesgo 

que puedan desbordarse; o en pozos letrina, que consiste en la inyección del agua al subsuelo, situación 

que ya ha provocado sismos, como los que han sido registrados en la Estación Sismológica de la Facultad 

de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Nuevo León15, y cuyos epicentros se han ubicado 

en los municipios de Los Ramones, General Terán y Anáhuac; donde se han presentado cuarteaduras en 

escuelas y viviendas poco después de que se iniciaran actividades exploratorias16.

En cuanto a la denominada "ocupación temporal" se estipula que: "el Estado podrá obligar a que los 

dueños de tierras, ejidos, comunidades, pueblos indígenas, pequeños y grandes propietarios a rentárselas 

a empresas petroleras"17, o en su caso, expropiarlos en favor de dichas empresas, y por consecuencia no 

existe un beneficio económico por la renta, ya que el pago va desde los 20 mil a 50 mil pesos por 

ejidatario18, sin duda alguna este "bondadoso pago" no compensará la transformación radical que sufrirá 

la ecología, las comunidades y el territorio, pues traerá consigo un cambio en las actividades productivas y 

de sustento de los propios habitantes al verse transformada la vocación de sus tierras para llevar a cabo 

actividades extractivas, ya que una vez al ser "ocupadas temporalmente" y en caso de ser devueltas a sus 

propietarios, éstas ya habrán sido desmontadas, deterioradas para la siembra y contaminados los pozos 

de agua debido a las perforaciones; por lo que, al verse impedida la mayoría de la población a continuar 

con sus actividades tradicionales, seguramente  se verá en la necesidad de emplearse en malls, casinos, 

restaurantes, hoteles y nuevas zonas de vivienda que serán construidos para los trabajadores de las 

empresas petroleras y gaseras. Lo anterior, se traduce en pocos empleos para la mayoría de las 

comunidades, ya que transformará radicalmente su modo de vida; ahora consumirán bebidas 

embotelladas, alimentos enlatados y procesados que conllevan a incrementar las cifras de enfermedades 

cardiovasculares, diabetes, obesidad y cánceres; y a su vez serán persuadidos a través de los medios 

masivos de comunicación a comprar electrodomésticos, teléfonos y dispositivos móviles; así como, a un 

mayor uso de transporte motorizado, es decir, serán "colonizados de su imaginario social"; y por 

consiguiente, llevará a la pérdida de su herencia sociocultural: olvidarán su idioma, sus tradiciones y 

costumbres, y a la postre migrarán a las grandes ciudades.

Sin embargo, la experiencia de las comunidades indica que el componente central de su resistencia es la 

organización, y el uso del derecho de pertenencia a su territorio tiene una lógica de imponerse sobre este 

tipo de actividades que implican el uso de tecnologías ecocidas y genocidas, antes de permitir que sus 

tierras estén a disposición y sean ocupadas por empresas trasnacionales. En este sentido, empiezan a 

surgir numerosas expresiones de descontento social y de actos de resistencia en distintas comunidades 

del país que conlleva a la formación de comités y asambleas ante toda esta avalancha de repercusiones 

sobre la ecología, las comunidades y el territorio; así como por las incongruencias legales, ya que además 

de ser una grave amenaza a la integridad cultural y territorial, es una violación a los derechos sobre las 

tierras ancestrales, a los derechos humanos y un peligro para la supervivencia de toda comunidad. 

Asimismo, el territorio, más allá del simple concepto de espacio, se vincula con el derecho a la salud, a la 

seguridad, a la vivienda, a la alimentación, al agua y a un ambiente sano. En conclusión, la 

implementación del fracking en México y en cualquier parte del mundo se debe de detener y de 

prohibir como una medida urgente para reducir paulatinamente el consumo de energía y que contribuya 

a aminorar el desastre climático, pensando de esta forma no solo en el bienestar y permanencia de la 

especie humana; sino por ser una forma de mostrar respeto y hermandad con todos los seres vivientes de 

la creación con quienes cohabitamos la Madre Tierra.

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REFERENCIAS


2 http://www.jornada.unam.mx /2014/07/26/opinion/018a1pol

3 http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/ Fracking_Los_quimicos_del_gas_de_esquisto_sin_barreras

4 http://www.jornada.unam.mx /2014/08/11/politica/005n1pol 

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Ligas sobre el tema:​


http://entrelineas.com.mx/local/2015/09/25/no-hay-agua-para-el-campo-pero-si-para-heineken-y-fracking/





sábado, 3 de octubre de 2015

[Ecomunidades] Se podría hasta “aprender chino” durante traslados en transporte en la #CDMX

Se podría hasta aprender chino durante traslados
Laura Gómez Flores
 
Periódico La Jornada
Viernes 2 de octubre de 2015, p. 37

El incremento del parque vehicular en la ciudad de México, que oscila en 3.5 millones de unidades, ha provocado que la gente invierta un promedio de cuatro horas diarias para trasladarse, estimaron integrantes de la Red en Defensa de la ciudad de México y Ecomunidades.

Dicha cifra es 300 por ciento superior al tiempo que pasaba la gente en el transporte hace 30 años, por lo que sería posible aprender chino o escribir un libro con el tiempo perdido cada año en el automóvil o transporte colectivo, señalaron.

Las espantosas condiciones del transporte, sin embargo, hacen además miserable la existencia de millones de personas, pues las autoridades capitalinas han invertido más recursos en la construcción de vialidades, y aún así la ciudad continúa siendo un gran estacionamiento en las llamadas horas pico.

Hoy, consideró Miguel Valencia, representante de Ecomunidades, estamos frente a un desastre de la movilidad urbana en la cuenca del valle de México, pues cada año aumenta unos minutos el tiempo diario promedio dedicado al transporte y algunos kilómetros, las distancias recorridas diariamente.

Por lo que a corto plazo, la pérdida de horas-hombre en el transporte, llámese Metro, Metrobús, Trolebús, autobuses o automóviles aumentará a cinco diarias, con un impacto negativo en la calidad de vida de las personas, advirtió.

-- 

Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

viernes, 2 de octubre de 2015

¿De veras beneficia a la ciudad de México el Nuevo Aeropuerto Internacional “de la Ciudad de México” que nos impone Peña Nieto, con el apoyo de Miguel Ángel Mancera?

¿De veras beneficia a la ciudad de México el Nuevo Aeropuerto Internacional "de la Ciudad de México" que nos impone Peña Nieto, con el apoyo de Miguel Ángel Mancera?

Se realizan  en estos momentos inversiones multimillonarias en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México sin que se hayan convocado audiencias públicas para escuchar las opiniones a favor y en contra de este proyecto, tanto de los habitantes de la ciudad de México y del oriente del estado de México-los principales afectados- como de los estudiosos nacionales e internacionales del daño climático, ecológico, urbanístico, social, económico, político y cultural. ¿De veras necesita la ciudad de México un aeropuerto como el que nos quiere imponer Peña Nieto? El gobierno federal realizó en Ecatepec, en 2014, una falsa consulta pública, casi clandestina, arropada por Eruviel, la SEMARNAT del PVEM y  las pésimas disposiciones legales sobre medio ambiente. Mancera no se ha dignado a consultar a los habitantes de la Ciudad de México sobre la conveniencia de construir este Nuevo Aeropuerto  que dice ser "de la Ciudad de México ", que busca triplicar o cuadruplicar los vuelos diarios sobre esta ciudad, que incrementa radicalmente el ruido y la contaminación del aire en esta cuenca, que puede provocar la pavimentación de decenas de miles de hectáreas,  ser devastador para las aves migratorias que llegan al Lago de Texcoco, impactar el uso del suelo en muchos municipios y demarcaciones, afectar el régimen de aguas  de la cuenca y hacer una gran contribución a las emisiones que dañan el clima de la Tierra. Peña y Mancera desprecian el papel que tiene el Lago de Texcoco, como regulador de la temperatura de la Cuenca del Valle de México y en la desertificación en curso en este territorio. De 1987 a 2010 bajó 35% la precipitación pluvial en la ciudad de México y aumentó la irregularidad de las lluvias y la intensidad de las tormentas.

En nombre de la religión de la economía de crecimiento y con base en el culto a la ciencia y la tecnología, Peña Nieto anuncia la construcción de este megaproyecto de megaproyectos que tiene visos de ser un negocio ilícito público-privado y que sólo beneficia a los intereses globalizadores que han llevado a la ruina a la ecología y a la mayor parte de la población mexicana. Se embarca desesperadamente en la construcción de este Nuevo Aeropuerto como en su momento lo hicieron los gobiernos de Grecia o Brasil al construir enormes instalaciones olímpicas sólo para irse a la ruina o a la recesión años después. ¿Por qué construir un aeropuerto mamut en una época en la que desaparece en el mundo el petróleo de bajo costo de extracción, los precios del petróleo pueden dispararse en algunos años y es muy incierto el futuro de la aviación y de la economía mundial?  ¿Por qué México, una nación tan vulnerable ecológica y económicamente debe tener el tercer aeropuerto más grande del mundo? ¿Por qué la Ciudad de México, situada en una muy contaminada y sobrepoblada urbanización debe concentrar aun más las operaciones de aviación del país? ¿Por qué rechazan Peña Nieto y Mancera dar información y abrir debates públicos sobre las implicaciones ecológicas, urbanísticas, sociales, culturales, económicas, financieras y políticas de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional "de la Ciudad de México"? No hay manera de que un proyecto de obra pública sea benéfico para todos si no es discutido públicamente con la mayor amplitud posible en todas sus dimensiones.  El gran problema es que tenemos un gobierno del DF y un gobierno federal enajenados por la corrupción que alientan en México los gobiernos desarrollados y sus grandes  inversionistas.      

Miguel Valencia Mulkay

Ecomunidades

lunes, 28 de septiembre de 2015

Aclaración: No aceptamos la llamada opción Tizayuca en la construcción de un nuevo aeropuerto de la ciudad de México; esta es un opinión de representantes de MORENA

Aclaración: No aceptamos la llamada opción Tizayuca en la construcción de un nuevo aeropuerto de la ciudad de México; esta es un opinión de representantes de MORENA


El comité promotor del Frente Amplio contra el Nuevo Aeropuerto Internacional no está a favor de que se construya aeropuerto alguno en Tizayuca, Hidalgo o en cualquier otro lugar. No es nuestro papel seleccionar lugares para hacer aeropuertos, no tenemos por qué enviar este problema o amenaza  a pueblo o ejido alguno.  

La opinión a favor de la opción Tizayuca fue expresada en esta manifestación por la diputada Patricia Ruiz Anchondo de MORENA que evidentemente no conoce nuestros acuerdos ni estuvo invitada a esta manifestación no partidista. Aclaramos también que los compañeros de San Salvador Atenco, encabezados por Ignacio del Valle y presentes en esta manifestación, no han sido aceptados aun en el comité promotor del Frente Amplio contra el Nuevo Aeropuerto. En esta manifestación estuvieron representantes de mas de 25 grupos o movimientos diferentes tanto de los estados de México e Hidalgo, como de la ciudad de México.   

Red en Defensa de la Ciudad de México     
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Surgen protestas durante el foro sobre nuevo aeropuerto

Agrupaciones señalan que la obra afectará el entorno del Lago de Texcoco
Los inconformes se apostaron afuera del Museo Rufino Tamayo (MARÍA JOSÉ MARTÍNEZ. EL UNIVERSAL)
23/09/2015
00:47
Diana Delgado y Fanny Ruiz

metropoli@eluniversal.com.mx

Construir el Nuevo Aeropuerto en el Lago de Texcoco destruirá el equilibrio urbano, social, ambiental, cultural, económico y político del Distrito Federal y los estados céntricos del país, aseguraron integrantes del Comité Promotor del Frente Amplio No Partidista en contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Ayer por la mañana, cerca de 70 personas de diversos grupos vecinales de la ciudad de México y de Texcoco y Atenco, del Estado de México, se manifestaron al exterior del Museo Rufino Tamayo, donde se realizó el Foro Internacional "La Gran Transformación Urbana Aeropuerto Ciudad".

Ahí denunciaron que las autoridades tratan de legitimar la construcción desechando el impacto social que puede provocar mover la sede.

Miguel Valencia, de Ecomunidades, dijo que el proyecto "será la muerte del Lago de Texcoco y de los pueblos originarios y comunidades indígenas del oriente del DF y Estado de México".

Con pancartas y mantas, los protestantes se colocaron frente al inmueble donde expertos internacionales desarrollaban las opciones que pueden ser parte del terreno que hoy ocupa el Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

Aunque exigen la detención del proyecto, dijeron que de construirse es preferible que se haga en Tizayuca, Hidalgo, pues la zona y cuenta con las condiciones para una ampliación.

Los manifestantes señalaron que la construcción traerá consigo problemas económicos, además "se agravará la escasez de agua, habrá despojo de tierras, desalojo y tala de árboles".

Solicitaron que los niveles de gobierno abran paso al diálogo para que sean los habitantes de la capital los que decidan la construcción de los proyectos de bienes públicos que están presentándose en la ciudad. Adelantaron que hoy también asistirán al segundo día del Foro para manifestarse.

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Miguel Valencia

ECOMUNIDADES 

[Red-Ecomunidades] Discurso de Padre Francesco en el Congreso EU

La sociedad política perdura si se plantea, como vocación, satisfacer las necesidades comunes favoreciendo el crecimiento de todos sus miembros, especialmente de los que están en situación de mayor vulnerabilidad o riesgo. La actividad legislativa siempre está basada en la atención al pueblo. A eso han sido invitados, llamados, convocados por las urnas.
 
Señor Vicepresidente, 
Señor Presidente, 
Distinguidos Miembros del Congreso, 
Queridos amigos:


Les agradezco la invitación que me han hecho a que les dirija la palabra en esta sesión conjunta del Congreso en «la tierra de los libres y en la patria de los valientes». Me gustaría pensar que lo han hecho porque también yo soy un hijo de este gran continente, del que todos nosotros hemos recibido tanto y con el que tenemos una responsabilidad común.
Cada hijo o hija de un país tiene una misión, una responsabilidad personal y social. La de ustedes como Miembros del Congreso, por medio de la actividad legislativa, consiste en hacer que este País crezca como Nación. Ustedes son el rostro de su pueblo, sus representantes. Y están llamados a defender y custodiar la dignidad de sus conciudadanos en la búsqueda constante y exigente del bien común, pues éste es el principal desvelo de la política. La sociedad política perdura si se plantea, como vocación, satisfacer las necesidades comunes favoreciendo el crecimiento de todos sus miembros, especialmente de los que están en situación de mayor vulnerabilidad o riesgo. La actividad legislativa siempre está basada en la atención al pueblo. A eso han sido invitados, llamados, convocados por las urnas.
Se trata de una tarea que me recuerda la figura de Moisés en una doble perspectiva. Por un lado, el Patriarca y legislador del Pueblo de Israel simboliza la necesidad que tienen los pueblos de mantener la conciencia de unidad por medio de una legislación justa. Por otra parte, la figura de Moisés nos remite directamente a Dios y por lo tanto a la dignidad trascendente del ser humano. Moisés nos ofrece una buena síntesis de su labor: ustedes están invitados a proteger, por medio de la ley, la imagen y semejanza plasmada por Dios en cada rostro.
En esta perspectiva quisiera hoy no sólo dirigirme a ustedes, sino con ustedes y en ustedes a todo el pueblo de los Estados Unidos. Aquí junto con sus Representantes, quisiera tener la oportunidad de dialogar con miles de hombres y mujeres que luchan cada día para trabajar honradamente, para llevar el pan a su casa, para ahorrar y –poco a poco– conseguir una vida mejor para los suyos. Que no se resignan solamente a pagar sus impuestos, sino que –con su servicio silencioso– sostienen la convivencia. Que crean lazos de solidaridad por medio de iniciativas espontáneas pero también a través de organizaciones que buscan paliar el dolor de los más necesitados.
Me gustaría dialogar con tantos abuelos que atesoran la sabiduría forjada por los años e intentan de muchas maneras, especialmente a través del voluntariado, compartir sus experiencias y conocimientos. Sé que son muchos los que se jubilan pero no se retiran; siguen activos construyendo esta tierra. Me gustaría dialogar con todos esos jóvenes que luchan por sus deseos nobles y altos, que no se dejan atomizar por las ofertas fáciles, que saben enfrentar situaciones difíciles, fruto muchas veces de la inmadurez de los adultos.Con todos ustedes quisiera dialogar y me gustaría hacerlo a partir de la memoria de su pueblo.
Mi visita tiene lugar en un momento en que los hombres y mujeres de buena voluntad conmemoran el aniversario de algunos ilustres norteamericanos. Salvando los vaivenes de la historia y las ambigüedades propias de los seres humanos, con sus muchas diferencias y límites,estos hombres y mujeres apostaron, con trabajo, abnegación y hasta con su propia sangre, por forjar un futuro mejor. Con su vida plasmaron valores fundantes que viven para siempre en el alma de todo el pueblo. Un pueblo con alma puede pasar por muchas encrucijadas, tensiones y conflictos, pero logra siempre encontrar los recursos para salir adelante y hacerlo con dignidad. Estos hombres y mujeres nos aportan una hermenéutica, una manera de ver y analizar la realidad. Honrar su memoria, en medio de los conflictos, nos ayuda a recuperar, en el hoy de cada día, nuestras reservas culturales.
Me limito a mencionar cuatro de estos ciudadanos: Abraham Lincoln, Martin Luther King, Dorothy Day y Thomas Merton.
Estamos en el ciento cincuenta aniversario del asesinato del Presidente Abraham Lincoln, el defensor de la libertad, que ha trabajado incansablemente para que «esta Nación, por la gracia de Dios, tenga una nueva aurora de libertad». Construir un futuro de libertad exige amor al bien común y colaboración con un espíritu de subsidiaridad y solidaridad.
Todos conocemos y estamos sumamente preocupados por la inquietante situación social y política de nuestro tiempo. El mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión. Somos conscientes de que ninguna religión es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico. Esto nos urge a estar atentos frente a cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere. Combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología, o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar. Y, por otra parte, puede generarse una tentación a la que hemos de prestar especial atención: el reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores. El mundo contemporáneo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos. Sabemos que en el afán de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentación de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar. A eso este pueblo dice: No.
Nuestra respuesta, en cambio, es de esperanza y de reconciliación, de paz y de justicia. Se nos pide tener el coraje y usar nuestra inteligencia para resolver las crisis geopolíticas y económicas que abundan hoy. También en el mundo desarrollado las consecuencias de estructuras y acciones injustas aparecen con mucha evidencia. Nuestro trabajo se centra en devolver la esperanza, corregir las injusticias, mantener la fe en los compromisos, promoviendo así la recuperación de las personas y de los pueblos. Ir hacia delante juntos, en un renovado espíritu de fraternidad y solidaridad, cooperando con entusiasmo al bien común.
El reto que tenemos que afrontar hoy nos pide una renovación del espíritu de colaboración que ha producido tanto bien a lo largo de la historia de los Estados Unidos. La complejidad, la gravedad y la urgencia de tal desafío exige poner en común los recursos y los talentos que poseemos y empeñarnos en sostenernos mutuamente, respetando las diferencias y las convicciones de conciencia.
En estas tierras, las diversas comunidades religiosas han ofrecido una gran ayuda para construir y reforzar la sociedad. Es importante, hoy como en el pasado, que la voz de la fe, que es una voz de fraternidad y de amor, que busca sacar lo mejor de cada persona y de cada sociedad, pueda seguir siendo escuchada. Tal cooperación es un potente instrumento en la lucha por erradicar las nuevas formas mundiales de esclavitud, que son fruto de grandes injusticias que pueden ser superadas sólo con nuevas políticas y consensos sociales.
Apelo aquí a la historia política de los Estados Unidos, donde la democracia está radicada en la mente del Pueblo. Toda actividad política debe servir y promover el bien de la persona humana y estar fundada en el respeto de su dignidad. «Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que han sido dotados por el Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos está la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad» (Declaración de Independencia, 4 julio 1776). Si es verdad que la política debe servir a la persona humana, se sigue que no puede ser esclava de la economía y de las finanzas. La política responde a la necesidad imperiosa de convivir para construir juntos el bien común posible, el de una comunidad que resigna intereses particulares para poder compartir, con justicia y paz, sus bienes, sus intereses, su vida social. No subestimo la dificultad que esto conlleva, pero los aliento en este esfuerzo.
En esta sede quiero recordar también la marcha que, cincuenta años atrás, Martin Luther King encabezó desde Selma a Montgomery, en la campaña por realizar el «sueño» de plenos derechos civiles y políticos para los afro-americanos. Su sueño sigue resonando en nuestros corazones. Me alegro de que Estados Unidos siga siendo para muchos la tierra de los «sueños». Sueños que movilizan a la acción, a la participación, al compromiso. Sueños que despiertan lo que de más profundo y auténtico hay en los pueblos.
En los últimos siglos, millones de personas han alcanzado esta tierra persiguiendo el sueño de poder construir su propio futuro en libertad. Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes. Trágicamente, los derechos de cuantos vivieron aquí mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados. A estos pueblos y a sus naciones, desde el corazón de la democracia norteamericana, deseo reafirmarles mi más alta estima y reconocimiento. Aquellos primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos, pero es difícil enjuiciar el pasado con los criterios del presente. Sin embargo, cuando el extranjero nos interpela, no podemos cometer los pecados y los errores del pasado. Debemos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo más noble y justo posible, mientras formamos las nuevas generaciones, con una educación que no puede dar nunca la espalda a los «vecinos», a todo lo que nos rodea. Construir una nación nos lleva a pensarnos siempre en relación con otros, saliendo de la lógica de enemigo para pasar a la lógica de la recíproca subsidiaridad, dando lo mejor de nosotros. Confío que lo haremos.
Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial. Lo que representa grandes desafíos y decisiones difíciles de tomar. A lo que se suma, en este continente, las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en búsqueda de una vida mejor para sí y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades. ¿Acaso no es lo que nosotros queremos para nuestros hijos? No debemos dejarnos intimidar por los números, más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraterna. Cuidémonos de una tentación contemporánea: descartar todo lo que moleste. Recordemos la regla de oro: «Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes» (Mt 7,12).
Esta regla nos da un parámetro de acción bien preciso: tratemos a los demás con la misma pasión y compasión con la que queremos ser tratados. Busquemos para los demás las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompañemos el crecimiento de los otros como queremos ser acompañados. En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades. El parámetro que usemos para los demás será el parámetro que el tiempo usará con nosotros. La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo.
Esta certeza es la que me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles para solicitar la abolición mundial de la pena de muerte. Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad sólo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito. Recientemente, mis hermanos Obispos aquí, en los Estados Unidos, han renovado el llamamiento para la abolición de la pena capital. No sólo me uno con mi apoyo, sino que animo y aliento a cuantos están convencidos de que una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación.
En estos tiempos en que las cuestiones sociales son tan importantes, no puedo dejar de nombrar a la Sierva de Dios Dorothy Day, fundadora del Movimiento del trabajador católico. Su activismo social, su pasión por la justicia y la causa de los oprimidos estaban inspirados en el Evangelio, en su fe y en el ejemplo de los santos.
¡Cuánto se ha progresado, en este sentido, en tantas partes del mundo! ¡Cuánto se viene trabajando en estos primeros años del tercer milenio para sacar a las personas de la extrema pobreza! Sé que comparten mi convicción de que todavía se debe hacer mucho más y que, en momentos de crisis y de dificultad económica, no se puede perder el espíritu de solidaridad internacional. Al mismo tiempo, quiero alentarlos a recordar cuán cercanos a nosotros son hoy los prisioneros de la trampa de la pobreza. También a estas personas debemos ofrecerles esperanza. La lucha contra la pobreza y el hambre ha de ser combatida constantemente, en sus muchos frentes, especialmente en las causas que las provocan. Sé que gran parte del pueblo norteamericano hoy, como ha sucedido en el pasado, está haciéndole frente a este problema.
No es necesario repetir que parte de este gran trabajo está constituido por la creación y distribución de la riqueza. El justo uso de los recursos naturales, la aplicación de soluciones tecnológicas y la guía del espíritu emprendedor son parte indispensable de una economía que busca ser moderna pero especialmente solidaria y sustentable. «La actividad empresarial, que es una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, puede ser una manera muy fecunda de promover la región donde instala sus emprendimientos, sobre todo si entiende que la creación de puestos de trabajo es parte ineludible de su servicio al bien común» (Laudato si', 129). Y este bien común incluye también la tierra, tema central de la Encíclica que he escrito recientemente para «entrar en diálogo con todos acerca de nuestra casa común» (ibíd., 3). «Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos» (ibíd., 14).
En Laudato si', aliento el esfuerzo valiente y responsable para «reorientar el rumbo» (N. 61) y para evitar las más grandes consecuencias que surgen del degrado ambiental provocado por la actividad humana. Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos –y este Congreso– están llamados a tener un papel importante. Ahora es el tiempo de acciones valientes y de estrategias para implementar una «cultura del cuidado» (ibíd., 231) y una «aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza» (ibíd., 139). La libertad humana es capaz de limitar la técnica (cf. ibíd., 112); de interpelar «nuestra inteligencia para reconocer cómo deberíamos orientar, cultivar y limitar nuestro poder» (ibíd., 78); de poner la técnica al «servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral» (ibíd., 112). Sé y confío que sus excelentes instituciones académicas y de investigación pueden hacer una contribución vital en los próximos años.
Un siglo atrás, al inicio de la Gran Guerra, «masacre inútil», en palabras del Papa Benedicto XV, nace otro gran norteamericano, el monje cisterciense Thomas Merton. Él sigue siendo fuente de inspiración espiritual y guía para muchos. En su autobiografía escribió: «Aunque libre por naturaleza y a imagen de Dios, con todo, y a imagen del mundo al cual había venido, también fui prisionero de mi propia violencia y egoísmo. El mundo era trasunto del infierno, abarrotado de hombres como yo, que le amaban y también le aborrecían. Habían nacido para amarle y, sin embargo, vivían con temor y ansias desesperadas y enfrentadas». Merton fue sobre todo un hombre de oración, un pensador que desafió las certezas de su tiempo y abrió horizontes nuevos para las almas y para la Iglesia; fue también un hombre de diálogo, un promotor de la paz entre pueblos y religiones.
En tal perspectiva de diálogo, deseo reconocer los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado. Es mi deber construir puentes y ayudar lo más posible a que todos los hombres y mujeres puedan hacerlo. Cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos
Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad. Un buen político es aquel que, teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un espíritu abierto y pragmático. Un buen político opta siempre por generar procesos más que por ocupar espacios (cf. Evangelii gaudium, 222-223).
Igualmente, ser un agente de diálogo y de paz significa estar verdaderamente determinado a atenuar y, en último término, a acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo. Y sobre esto hemos de ponernos un interrogante: ¿por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas.
Tres hijos y una hija de esta tierra, cuatro personas, cuatro sueños: Abraham Lincoln, la libertad; Martin Luther King, una libertad que se vive en la pluralidad y la no exclusión; Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas; y Thomas Merton, la capacidad de diálogo y la apertura a Dios.
Cuatro representantes del pueblo norteamericano.
Terminaré mi visita a su País en Filadelfia, donde participaré en el Encuentro Mundial de las Familias. He querido que en todo este Viaje Apostólico la familia fuese un tema recurrente. Cuán fundamental ha sido la familia en la construcción de este País. Y cuán digna sigue siendo de nuestro apoyo y aliento. No puedo esconder mi preocupación por la familia, que está amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior. Las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia. No puedo más que confirmar no sólo la importancia, sino por sobre todo, la riqueza y la belleza de vivir en familia.
De modo particular quisiera llamar su atención sobre aquellos componentes de la familia que parecen ser los más vulnerables, es decir, los jóvenes. Muchos tienen delante un futuro lleno de innumerables posibilidades, muchos otros parecen desorientados y sin sentido, prisioneros en un laberinto de violencia, de abuso y desesperación. Sus problemas son nuestros problemas. No nos es posible eludirlos. Hay que afrontarlos juntos, hablar y buscar soluciones más allá del simple tratamiento nominal de las cuestiones. Aun a riesgo de simplificar, podríamos decir que existe una cultura tal que empuja a muchos jóvenes a no poder formar una familia porque están privados de oportunidades de futuro. Sin embargo, esa misma cultura concede a muchos otros, por el contrario, tantas oportunidades, que también ellos se ven disuadidos de formar una familia.
Una Nación es considerada grande cuando defiende la libertad, como hizo Abraham Lincoln; cuando genera una cultura que permita a sus hombres «soñar» con plenitud de derechos para sus hermanos y hermanas, como intentó hacer Martin Luther King; cuando lucha por la justicia y la causa de los oprimidos, como hizo Dorothy Day en su incesante trabajo; siendo fruto de una fe que se hace diálogo y siembra paz, al estilo contemplativo de Merton.
Me he animado a esbozar algunas de las riquezas de su patrimonio cultural, del alma de su pueblo. Me gustaría que esta alma siga tomando forma y crezca, para que los jóvenes puedan heredar y vivir en una tierra que ha permitido a muchos soñar. Que Dios bendiga a América.